.— La agencia de
refugiados de la ONU expresó hoy profunda preocupación por la
renovada violencia en Mogadiscio, la capital de Somalia, que
ocasionó el último mes más de 117 mil desplazados y 200 muertos.
El vocero del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los
Refugiados (ACNUR) William Spindler dijo en Ginebra que la huída el
fin de semana de varios miles de personas más refleja el
empeoramiento de la situación.
El panorama humanitario ya era desesperado y ahora se empeora
debido al continuado desplazamiento de la población de la capital,
que escapa a los cruentos enfrentamientos armados entre las fuerzas
del Gobierno provisional y de los opositores.
El portavoz llamó a las partes a cesar los choques, que ocasionan
grandes sufrimientos a la población civil. Esta situación es
inaceptable, subrayó.
El viernes, el ACNUR informó que desde el 8 de mayo habían sido
desplazadas 100 mil personas en Mogadiscio, una cifra que en apenas
unos días aumentó en otros 17 mil.
Esas personas se unen a otros 400 mil que escaparon anteriormente
de la violencia y que se encuentran en los alrededores de la capital
y en el corredor de Afgooye, una vía de unos 30 kilómetros que va
desde Mogadiscio hacia esa localidad.
De los nuevos desplazados, unos 26 mil se encuentran en ese
corredor en improvisados refugios, un millar expresó la disposición
de emprender la peligrosa travesía por el Golfo de Adén para llegar
a tierras de Yemen y otros se dirigen hacia países vecinos.
ACNUR mantiene su ayuda a los desplazados, con la distribución de
mantas, láminas plásticas, colchones y otros enseres para aliviar
las críticas condiciones de vida de esas personas.
Los combates entre el Gobierno y la oposición tienen como
objetivo controlar la carretera que une a la capital con la
localidad de Afgooye.