.— No hay nada más
antibolivariano que la OEA, afirmó hoy el investigador venezolano
Sergio Rodríguez, al destacar el pensamiento de unidad e integración
regional del Libertador Simón Bolívar.
Tras saludar la eliminación de la resolución que expulsó hace 47
años a Cuba de ese organismo, recordó que la idea de crear una
organización como la OEA tiene orígenes muy antiguos, los que fueron
cuestionados en su tiempo por José Martí y Simón Bolívar.
El intelectual venezolano rescató el pensamiento latinoamericano
de ambos próceres respecto a la identidad nuestramericana, que
-dijo- fue una idea de Martí que consumó el proyecto de Bolívar.
Al exponer hoy en la Cátedra Internacional Bolívar, Martí y
Sandino, Rodríguez planteó la vigencia de ese pensamiento en los
esfuerzos actuales por lograr la unidad, la integración y la segunda
independencia de América Latina y el Caribe. No es tarea fácil,
subrayó, pero ya empezó.
Otro venezolano, el historiador Faustino Torella, vicepresidente
para el ALBA de la Fundación Ayacucho, también calificó la decisión
de la OEA como una rectificación -impulsada por los pueblos
latinoamericanos- de un error histórico.
Tras recalcar la necesidad de difundir el pensamiento
latinoamericano, Torella afirmó que la Alternativa Bolivariana para
los Pueblos de Nuestra América (ALBA) suma y crece con las nuevas
incorporaciones del Ecuador y San Vicente, trayendo a la actualidad
más aun el pensamiento bolivariano.
Al inaugurar la Cátedra, que sesiona en varios países de la
región, Carlos Margotta, rector de la Universidad de Arte y Ciencias
Sociales (UARCIS), sede del encuentro de cuatro días, subrayó la
importancia de proyectar a nivel académico el pensamiento
latinoamericano.
Asimismo, el profesor Pablo Monge, director de la Escuela
Latinoamericana de Postgrados (ELAP-UARCIS), resaltó la vigencia del
pensamiento emancipador, de unidad e integración, de la región y
propuso en ese sentido incorporar también a la cátedra el nombre del
presidente Salvador Allende.
En la cátedra participan académicos de Argentina, Bolivia, Chile,
Cuba, Nicaragua, Perú y Venezuela para promover la construcción del
pensamiento crítico, político, académico, intelectual e histórico de
los actuales procesos que experimentan las sociedades
latinoamericanas y caribeñas.