LAS
TUNAS.— A dos meses de reiniciar su proceso tecnológico, durante los
cuales ha entregado más de un millón de pares de guantes
quirúrgicos, la fábrica tunera encargada de producir artículos de
látex sigue acentuando su valor para el sistema cubano de salud.
Única del país que asegura ese surtido, la entidad está llamada a
funcionar con la estabilidad y eficiencia que requiere la economía
nacional hoy día, como alternativa para sustituir importaciones y
reducir erogaciones o gastos innecesarios en el exterior.
En opinión de Felicia Laffita Ortiz, directora general, después
de tres años de inactividad, abril y mayo indican que se puede
continuar consolidando resultados y llegar a entregar unos 700 000
pares de guantes cada mes, imprescindibles para la actividad
quirúrgica en la red de hospitales con que cuenta el ministerio de
salud en Cuba.
Un buen indicador está en la capacidad que han demostrado
directivos, técnicos, especialistas y obreros, para hacer funcionar
la industria sobre la base de un mejor aprovechamiento de las
materias primas y recursos (en comparación con etapas anteriores) y
no incurrir en sobreconsumos de energía.
Pruebas de laboratorio, realizadas con personal y equipamiento
especializados allí, muestran un favorable comportamiento en los
parámetros de calidad que deben distinguir a ese tipo de producción.
El empeño por garantizar el trabajo durante las 24 horas no
impide que una parte de la fuerza laboral, mayoritariamente
femenina, se capacite y perfeccione conocimientos y habilidades para
lograr que la fábrica alcance una estabilidad superior a la que
mostró en sus primeros años.
La planta, perteneciente a la empresa Thaba, de la industria
ligera cubana, dispone también de una pequeña línea que produce los
llamados guantes domésticos, en correspondencia con los
requerimientos que demandan las labores de limpieza, belleza y otros
oficios.