GUANTÁNAMO. — La siembra en todo el país de más de medio millón
de palmas reales, uno de los objetivos básicos del programa de
reforestación para el presente año, marcha con lentitud y exige
revertirse en lo adelante, con mejor trabajo en los meses de lluvia.
Tal valoración fue expresada por Elías Linares Landa, Secretario
de la Comisión Nacional de Reforestación, al resumir una visita de
control a esta provincia, entre las más pobladas con la bella e
imponente planta.
Linares Landa comentó que la tarea de fomentar la especie en
viveros y luego plantar no menos de dos palmas por cada una de las
280 000 derribadas por los huracanes Gustav y Ike, no ha prendido
con fuerza en los diferentes territorios, situación que demanda
transformarse en lo inmediato y para lo cual se adoptan las medidas
necesarias.
Entre ellas mencionó el desarrollo de una mejor campaña de
vivero, el moteo de las palmitas nacidas bajo los palmares y el
aprovechamiento de las pequeñas plantas que germinan en los sitios
donde los campesinos almacenan ese alimento animal.
También se demanda la incorporación a la siembra de las unidades
silvícolas, las CPA, CCS, UBPC, los usufructuarios y demás
estructuras de producción agrícola, así como del MINAZ.
Sostuvo el directivo que la campaña de plantaciones forestales
comenzó en junio, de ahí que todavía se esté en tiempo de cumplir la
tarea, si se trabaja con entusiasmo y agilidad.