El director general de la Organización Internacional del Trabajo,
Juan Somavía, pintó un dramático paisaje de desempleo prolongado,
crisis social e inestabilidad como consecuencia de la recesión
económica y llamó a concluir un Pacto Mundial para el Empleo con la
participación de gobiernos, trabajadores y empleadores.
"Sabemos por pasadas crisis que el empleo recupera sus niveles
previos a la crisis con un desfase de entre cuatro y cinco años
(respecto a la recuperación económica)... Esto significa que el
mundo puede asistir a una crisis del empleo y de la protección
social de seis a ocho años de duración", señaló Somavía, al
presentar su informe ante la Conferencia Internacional del Trabajo
que abrió en Ginebra.
Somavía dijo que el mundo se enfrenta a "la primera crisis
sistémica" de la historia y acusó a los líderes políticos de no
haber "prestado suficiente atención a las implicaciones humanas y
sociales de ese desfase" que llevará a que el paro aumente aunque la
economía empiece a recuperarse.
Según las últimas previsiones de la OIT —que las revisó al alza
la semana pasada—, 2009 podría acabar con 239 millones de
desempleados en el mundo, lo que significa una tasa de paro del
7,4%.
Y mientras se prevé que el paro aumente hasta finales del 2010 o
principios del 2011, solo las nuevas incorporaciones al mercado
laboral —que este año serán de 45 millones de personas— exigirían
crear 300 millones de puestos de trabajo.
"La economía global ha descarrilado porque alguien se durmió al
volante, pero todos nos estrellamos", afirmó Somavía, que no ahorró
críticas a los excesos del sistema financiero y al olvido por parte
de la "política económica dominante" de valores básicos defendidos
por la OIT.
"La pobreza y el empleo precario aumentan. Las clases medias se
debilitan", señaló en otro momento de su informe, en el que advirtió
que "la falta de trabajo y de protección social alimenta la
inestabilidad, y multiplica la violencia, el malestar social y los
disturbios políticos".