El ahorro de más de 2 220 toneladas de combustible equivalente,
gracias al funcionamiento en 2008 de los tres parques eólicos
existentes en Cuba, confirma la importancia del empleo de la energía
renovable.
Con la necesaria salvedad de que estos conjuntos se concibieron
para demostrar la factibilidad del uso de esa fuente energética en
la Isla, a precio promedio del mercado internacional en el período
analizado, el país hubiera tenido que erogar cerca de dos millones
de dólares para producir esa energía eléctrica.
En momentos como el actual, en que la nación y el resto del mundo
se ven afectados por la crisis global capitalista, cobra especial
relevancia la utilización de energías como las del viento, el sol,
el mar, la biomasa, entre otras.
Los emplazamientos eólicos Turiguanó, Gibara y Canarreos,
ubicados en las provincias de Ciego de Ávila, Holguín y el municipio
especial de Isla de la Juventud, respectivamente, generaron el año
anterior cerca de 10 000 megawatts-hora, dijo a la AIN Guillermo
Leiva, especialista de la Empresa de Ingeniería y Proyectos para la
Electricidad.
Turiguanó mantuvo el funcionamiento más estable durante 2008, y
los restantes detuvieron su operación al paso de los huracanes que
azotaron a gran parte de la geografía nacional en ese año, agregó.
Ninguno de los devastadores fenómenos meteorológicos que
atravesaron las zonas de los emplazamientos pudo derribar las
unidades generadoras, significó, aunque provocaron algunos daños en
Gibara por las penetraciones del mar, sin que llegaran a ser
catastróficos.
Otro de los beneficios del empleo de estos parques eólicos se
expresó en la cantidad de dióxido de carbono dejada de emitir a la
atmósfera en esa etapa: más de 8 000 toneladas.
Aspectos como los anteriores serán tratados en la VI Conferencia
Internacional de Energía Renovable, Ahorro de Energía y Educación
Energética, que se celebrará del 9 al 12 de junio en el Palacio de
Convenciones de La Habana.