Montañeses cubanos celebraron hoy, en San Pablo de Yao, provincia
Granma, los 22 años de la creación del programa nacional de atención
priorizada a los pobladores de zonas intrincadas, denominado Plan
Turquino.
En el acto central, efectuado en el referido paraje del municipio
de Buey Arriba, en la oriental provincia de Granma, el campesino
Pablo Rosabal calificó de privilegios los logros en la educación, la
salud y todos los sectores económicos y sociales que benefician a
los habitantes de las montañas.
La realidad actual de los lomeríos de la Isla era un sueño
imposible hace 50 años, antes del triunfo de una Revolución por la
cual, si fuera necesario, cambiaríamos los instrumentos agrícolas
por fusiles y convertiríamos las cordilleras en escudo invencible,
afirmó.
Jesús Infante, presidente de la Asamblea Provincial del Poder
Popular en Granma, destacó que el protagonismo productivo de los
serranos, tiene las mismas causas que determinaron su participación
histórica e imprescindible en la última etapa por la liberación
definitiva del país.
Misael Enamorado Dager, miembro del Buró Político del Partido
Comunista de Cuba (PCC), entregó a las autoridades de Granma el
galardón de mejor provincia del Plan Turquino en 2008, condición
recibida de manera consecutiva en otras cinco ocasiones.
También se reconoció a Holguín y Pinar del Río como destacadas, y
al Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación, el
Comité Olímpico Cubano y los ministerios de la Industria Alimenticia
y Comercio Interior, por el impacto de su gestión en los lugares de
difícil acceso.
En el acto participaron, además, los integrantes del Comité
Central del PCC Luis Virelles, primer secretario en Granma, y el
General de División Leonardo Andollo, Jefe de Operaciones del Estado
Mayor General de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
Creado el dos de junio de 1987 el Plan Turquino beneficia a unas
700 mil personas que radican en zonas intrincadas de 10 de las 14
provincias cubanas.