Ganar la batalla del ahorro permanente

Orfilio Peláez y Lianet Arias
pelaez@granma.cip.cu

Más allá de la actual coyuntura internacional caracterizada por la grave crisis económica global, la batalla por el ahorro de energía eléctrica y combustible tiene que ser para los cubanos un asunto de permanente prioridad, y no una simple consigna o lema pasajero.

Foto: Jorge Luis GonzálezDe cumplir el sector estatal con el plan establecido, se alejará la posibilidad de acudir a los molestos apagones.

La defensa de tal concepto se puso de manifiesto en la Mesa Redonda Informativa de este jueves, que abordó las acciones emprendidas en el país con el propósito de frenar el sobreconsumo de combustible experimentado en los primeros cuatro meses del año, sin tener que recurrir a los apagones en el sector residencial.

Vicente de la O, director general de la Unión Nacional Eléctrica (UNE), explicó que según los primeros reportes sobre el impacto de las medidas aplicadas, durante la tercera y cuarta semanas del mes de mayo se observó en el país una tendencia a la reducción de ese excesivo gasto de combustible por encima de lo planificado, lo cual alcanza un comportamiento mucho mejor en los días iniciales de junio, pues suman ocho las provincias que ya se ajustan a sus planes de consumo.

Según indicó el funcionario, el programa de medidas está concentrado en el sector estatal por tener el mayor peso en el gasto de electricidad en el país. Explicó que durante las visitas de comprobación hechas por inspectores y directivos de la UNE, se detectaron más de 3 000 violaciones, entre las que figuran el desconocimiento por muchas empresas de sus respectivos planes de consumo mensual, la presencia de cámaras frías totalmente vacías en estado de congelación, frigoríficos con poca o ninguna hermeticidad, aires acondicionados en locales abiertos, y panaderías trabajando en el horario pico, con los hornos abiertos.

Destacó que en ningún momento se ha cortado la corriente a los hogares, y las interrupciones que pueden haber ocurrido se deben a problemas locales vinculados con la rehabilitación de las líneas en las zonas de bajo voltaje o de otro tipo, pero nunca por falta de capacidad generadora, potencia o porque hayan sido planificados.

Los cortes solo han ocurrido en aquellas entidades, fábricas y centros de producción y servicios que no tienen diseñado su plan de ahorro, lo incumplan o cometan diferentes irregularidades.

De la O indicó que de cumplir el sector estatal con el plan establecido, se alejará la posibilidad de acudir a los molestos apagones y el país podría ahorrar al cierre del año un estimado de 190 000 toneladas de combustible, valoradas en más de cien millones de dólares, que gastaría si mantuviera el ritmo de consumo registrado en el cuatrimestre enero-abril, pero que no estaría en condiciones de adquirir al carecer de los recursos financieros para ello.

NO CONSUMIR MÁS DE LO QUE PODEMOS

el doctor Ramón Pichs, subdirector del Centro de Estudios de la Economía Mundial, disertó acerca de los impactos de la crisis económica mundial en el comercio de bienes y servicios, las finanzas internacionales, el turismo y otros sectores vitales, como el de la energía y la alimentación, que también afectan de manera notable a Cuba y al resto de los países en vías de desarrollo.

Tal escenario, comentó, nos obliga a no consumir más de lo que realmente podemos, y a trabajar para que el ahorro se convierta en el recurso más importante para el desarrollo del país en las actuales circunstancias.

Mientras, Julio Vázquez Roque, viceministro de Economía y Planificación, aludió a las causas que han llevado al país a adoptar las últimas decisiones en materia energética. Entre ellas, destacan afectaciones en los ingresos, pues productos importantes de exportación como el níquel y el tabaco han visto disminuidos sus precios en el mercado internacional. Las ofertas de crédito limitadas, como consecuencia de la crisis que sacude al mundo, también han influido.

No podemos esperar que el ahorro se logre solamente con el apoyo de los grandes consumidores; insistimos todos los días en que hay que trabajar con los pequeños, pues es allí donde menos control existe, afirmó.

Destacó que esa no es tarea de un solo organismo y, si trabajamos juntos como sabemos hacerlo y asumimos que en nuestra actitud está la posibilidad de evitar el apagón, vamos a conseguirlo.

De la O, director general de la UNE, señaló durante el programa televisivo que, en materia de ahorro, ningún país ha hecho tanto esfuerzo financiero y organizativo como Cuba.

Recordó que, como parte de la Revolución Energética, se sustituyeron casi 10 millones de bombillos incandescentes por ahorradores, 2,5 millones de refrigeradores y 223 000 aires acondicionados. Además, fueron entregados unos tres millones de módulos de cocción (cocina eléctrica, olla arrocera y olla reina) y más de 300 millones de dólares se destinaron a la reparación de las redes, para disminuir las pérdidas de transmisión y de distribución. Se trabajó también en el rediseño de la tarifa eléctrica.

Todas estas transformaciones hicieron posible que el consumo promedio de las viviendas cubanas, entre el 2005 y el 2008, no creciera. Sin embargo, en el sector estatal es preciso concentrar aún más nuestros esfuerzos, indicó.

 

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