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Ganar la batalla del ahorro permanente
Orfilio Peláez y Lianet
Arias
pelaez@granma.cip.cu
Más allá de la actual coyuntura internacional caracterizada por
la grave crisis económica global, la batalla por el ahorro de
energía eléctrica y combustible tiene que ser para los cubanos un
asunto de permanente prioridad, y no una simple consigna o lema
pasajero.
De
cumplir el sector estatal con el plan establecido, se alejará la
posibilidad de acudir a los molestos apagones.
La defensa de tal concepto se puso de manifiesto en la Mesa
Redonda Informativa de este jueves, que abordó las acciones
emprendidas en el país con el propósito de frenar el sobreconsumo de
combustible experimentado en los primeros cuatro meses del año, sin
tener que recurrir a los apagones en el sector residencial.
Vicente de la O, director general de la Unión Nacional Eléctrica
(UNE), explicó que según los primeros reportes sobre el impacto de
las medidas aplicadas, durante la tercera y cuarta semanas del mes
de mayo se observó en el país una tendencia a la reducción de ese
excesivo gasto de combustible por encima de lo planificado, lo cual
alcanza un comportamiento mucho mejor en los días iniciales de
junio, pues suman ocho las provincias que ya se ajustan a sus planes
de consumo.
Según indicó el funcionario, el programa de medidas está
concentrado en el sector estatal por tener el mayor peso en el gasto
de electricidad en el país. Explicó que durante las visitas de
comprobación hechas por inspectores y directivos de la UNE, se
detectaron más de 3 000 violaciones, entre las que figuran el
desconocimiento por muchas empresas de sus respectivos planes de
consumo mensual, la presencia de cámaras frías totalmente vacías en
estado de congelación, frigoríficos con poca o ninguna hermeticidad,
aires acondicionados en locales abiertos, y panaderías trabajando en
el horario pico, con los hornos abiertos.
Destacó que en ningún momento se ha cortado la corriente a los
hogares, y las interrupciones que pueden haber ocurrido se deben a
problemas locales vinculados con la rehabilitación de las líneas en
las zonas de bajo voltaje o de otro tipo, pero nunca por falta de
capacidad generadora, potencia o porque hayan sido planificados.
Los cortes solo han ocurrido en aquellas entidades, fábricas y
centros de producción y servicios que no tienen diseñado su plan de
ahorro, lo incumplan o cometan diferentes irregularidades.
De la O indicó que de cumplir el sector estatal con el plan
establecido, se alejará la posibilidad de acudir a los molestos
apagones y el país podría ahorrar al cierre del año un estimado de
190 000 toneladas de combustible, valoradas en más de cien millones
de dólares, que gastaría si mantuviera el ritmo de consumo
registrado en el cuatrimestre enero-abril, pero que no estaría en
condiciones de adquirir al carecer de los recursos financieros para
ello.
NO CONSUMIR MÁS DE LO QUE PODEMOS
el doctor Ramón Pichs, subdirector del Centro de Estudios de la
Economía Mundial, disertó acerca de los impactos de la crisis
económica mundial en el comercio de bienes y servicios, las finanzas
internacionales, el turismo y otros sectores vitales, como el de la
energía y la alimentación, que también afectan de manera notable a
Cuba y al resto de los países en vías de desarrollo.
Tal escenario, comentó, nos obliga a no consumir más de lo que
realmente podemos, y a trabajar para que el ahorro se convierta en
el recurso más importante para el desarrollo del país en las
actuales circunstancias.
Mientras, Julio Vázquez Roque, viceministro de Economía y
Planificación, aludió a las causas que han llevado al país a adoptar
las últimas decisiones en materia energética. Entre ellas, destacan
afectaciones en los ingresos, pues productos importantes de
exportación como el níquel y el tabaco han visto disminuidos sus
precios en el mercado internacional. Las ofertas de crédito
limitadas, como consecuencia de la crisis que sacude al mundo,
también han influido.
No podemos esperar que el ahorro se logre solamente con el apoyo
de los grandes consumidores; insistimos todos los días en que hay
que trabajar con los pequeños, pues es allí donde menos control
existe, afirmó.
Destacó que esa no es tarea de un solo organismo y, si trabajamos
juntos como sabemos hacerlo y asumimos que en nuestra actitud está
la posibilidad de evitar el apagón, vamos a conseguirlo.
De la O, director general de la UNE, señaló durante el programa
televisivo que, en materia de ahorro, ningún país ha hecho tanto
esfuerzo financiero y organizativo como Cuba.
Recordó que, como parte de la Revolución Energética, se
sustituyeron casi 10 millones de bombillos incandescentes por
ahorradores, 2,5 millones de refrigeradores y 223 000 aires
acondicionados. Además, fueron entregados unos tres millones de
módulos de cocción (cocina eléctrica, olla arrocera y olla reina) y
más de 300 millones de dólares se destinaron a la reparación de las
redes, para disminuir las pérdidas de transmisión y de distribución.
Se trabajó también en el rediseño de la tarifa eléctrica.
Todas estas transformaciones hicieron posible que el consumo
promedio de las viviendas cubanas, entre el 2005 y el 2008, no
creciera. Sin embargo, en el sector estatal es preciso concentrar
aún más nuestros esfuerzos, indicó. |