La
Organización Mundial de la Salud reconoce que al menos nueve
enfermedades están vinculadas de manera directa con los efectos
acumulativos derivados de la prolongada exposición a las radiaciones
ultravioletas provenientes del Sol, sin la protección requerida.
Así trascendió en el Taller sobre Contaminación Atmosférica
CONTAT 2009, que en saludo al Día Mundial del Medio Ambiente (5 de
junio), sesiona en la sede de la Sociedad Meteorológica de Cuba.
El doctor Eudimio Martínez Chapman, del Centro de Contaminación y
Química Atmosférica, del Instituto de Meteorología, explicó que
entre las patologías asociadas a los nocivos rayos ultravioletas
figuran algunos tipos de cáncer de piel, incluido el melanoma,
insuficiencias inmunológicas, herpes labial y pterigium.
Si bien en nuestra área geográfica no se reportan cambios
apreciables en el espesor de la capa de ozono, las investigaciones
desarrolladas muestran que durante los últimos tres decenios del
pasado siglo XX hay una tendencia al decrecimiento de la cobertura
nubosa sobre Cuba, indicó.
Además de ser una evidencia de los cambios climáticos ocurridos
en el país en el transcurso de ese período, ello facilita la llegada
a la superficie terrestre de las citadas radiaciones menos
atenuadas, de ahí la importancia de darle seguimiento a esos
estudios teniendo en cuenta los desfavorables impactos que tiene tal
situación en la salud humana.
En la propia jornada, el doctor Eugenio Mojena, del Instituto de
Meteorología, ofreció una conferencia donde abordó los posibles
vínculos entre el polvo del Sahara y la aparición de enfermedades
respiratorias agudas y asma bronquial en la región del Caribe.