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El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, defendió hoy la
compatibilización entre desarrollo y preservación ambiental, a la
vez que criticó a los países industrializados por destruir sus
ecosistemas.
Al celebrar el Día Mundial del Medio Ambiente en el estado de
Bahía, el mandatario precisó que Brasil trabaja para compatibilizar
la necesidad de preservar sus bosques, sus aguas y su fauna con la
posibilidad de garantizar que las personas puedan vivir mejor, con
más dignidad.
Lula firmó varios decretos relacionados con la efemérides, uno de
los cuales se refiere a la creación de reservas naturales,
específicamente la de Cassurubá, en Bahía, Prainha do Canto Verde (Ceará)
y Renascer (Pará), así como la unidad de conservación Monumento
Natural de Río Sao Francisco, entre los estados de Alagoas, Bahía y
Sergipe.
El presidente expresó la necesidad de discutir con más seriedad
la cuestión ambiental, tanto en la sociedad brasileña, en el Estado
y en el mundo, y denunció la deforestación realizada por las
naciones ricas, que las dejaron "calvas", al aseverar que se
quedaron sin árboles.
Después de acabar con todos sus bosques, esos países tienen que
comenzar a pagar para que otros, como Brasil, preserven sus árboles.
Otro de los documentos rubricados por el mandatario crea el
Programa de Manejo Foreatal Comunitario y Familiar, y un tercero es
un mensaje dirigiendo al Congreso Nacional el proyecto de ley que
instituye la Política Nacional de los Servicios Ambientales.
Antes de pronunciar su discurso por la ocasión, el presidente
brasileño pidió un minuto de silencio en homenaje a las víctimas del
Airbus A330 de Air France, que desapareció el pasado domingo sobre
el Océano Atlántico, con 228 personas a bordo, después de decolar de
Río de Janeiro con destino a París.