Café
Tacvba llegó por primera vez a La Habana hace diez años. Por ese
entonces el Parque Almendares supo acoger a este emblemático
cuarteto mexicano que ofreció una presentación que muchos recordamos
como uno de los mejores conciertos de rock and roll de la década del
noventa en la Isla.
"Aquel día en el Parque Almendares había pocos pelos, pero bien
peinados, como decimos en México; la audiencia cubana que estaba
presente disfrutó, cantó, bailó... roqueó."
El dueño de esta frase es Rubén Albarrán, vocalista de la famosa
banda Café Tacvba que este año cumple dos décadas de haber salido al
mundo. Y para celebrarlo decidieron lanzarse a los escenarios de
América Latina y Europa con la gira 20 Años-20 Ciudades, en
la que, por supuesto, no podía faltar Cuba, donde tienen pactado un
concierto el próximo martes 9 de junio a las 9:00 p.m. en la Tribuna
Antimperialista José Martí, el cual ha sido organizado por el
Instituto Cubano de la Música y la embajada de México.
"Me emociona tocar en un lugar como la Tribuna Antimperialista,
cuyo nombre refuerza el simbolismo de esta presentación. Cuba es y
siempre ha sido un país hermano, su cultura ha aportado a la nuestra
elementos esenciales, valiosísimos, que conforman parte del ser
mexicano", sostiene por correo electrónico desde su cuartel general
en el D.F, el cantante de los "Cafetas", en entrevista exclusiva con
Granma.
Rubén asegura que la banda, integrada además por Joselo Rangel
(guitarra y voz), Emmanuel del Real (teclados, guitarra y voz),
Quique Rangel (bajo, guitarra y voz) y Luis Ledezma (batería),
también ha tomado prestadas las musas de la música cubana. "En el
aspecto sonoro, hay una larga lista de artistas que forma parte de
las influencias de nuestro grupo, desde Ernesto Lecuona, Bola de
Nieve, el Trío Matamoros, la Sonora Matancera, Benny Moré,
Merceditas Valdés, hasta Los Van Van y NG la Banda".
Con un catálogo de ocho discos, en los que aparecen producciones
de culto como Ré (1994) y Cuatro Caminos (2003), los
Tacvbos parecen redescubrirse a sí mismos como grupo de rock con la
actual gira, la cual ha vuelto a ratificar el idilio de la "chilanga
banda" con sus miles de seguidores en todo el continente. "El 20 en
el imaginario mexicano era la plenitud, el todo. Así estamos
nosotros" afirma Rubén.
Fundada en la ciudad de México en 1989 y autora de temas inmunes
a las balas del tiempo como No controles, Chilanga Banda,
la banda es un emblema de la vanguardia del rock latino y ya cuenta
con varios premios Grammy en el bolsillo. Su forma de entender la
música ha recibido numerosos elogios desde las páginas de los
principales diarios del mundo y de la crítica especializada, que,
incluso, ha llegado a definirlos como una especie de Radiohead
latinos.
El guitarrista de la alineación, Joselo Rangel, también se
encuentra ansioso por aventurarse en esta fantástica expedición
musical que hará escala en la Isla después de encender los
escenarios de La Paz, Santiago de Chile y Buenos Aires, y que los
llevará durante junio y julio a ciudades como San Juan, Ciudad de
México, Nueva York, Washington, San Salvador, Bogotá, Quito, Lima,
Asunción, Londres y Barcelona.
"Cada una de las ciudades que escogimos en esta gira es especial
para nosotros. Queremos celebrar con el pueblo cubano, que nos
recibió muy bien hace ya diez años. También queremos ver y escuchar
a los nuevos músicos de la isla", comenta Joselo para luego dejar
claro su punto de vista sobre la situación de los inmigrantes
mexicanos y la relación del nuevo gobierno estadounidense con
América Latina.
"Lo que sufren nuestros paisanos que cruzan la frontera de
Estados Unidos es lo que sufre cualquier inmigrante en cualquier
lugar del mundo que anda en busca de dinero para su familia. No creo
que la política de EE.UU. cambie con su nuevo presidente. El sistema
que tienen está muy enraizado y supongo que se necesita más que una
persona para cambiarlo. Lamento que existan los ingenuos que creen
que Obama es un santo", apunta el guitarrista.
Si bien la música de Café Tacvba ha recibido diversas etiquetas a
lo largo del tiempo, Joselo explica que "desde los inicios como
grupo preferimos no llamar a nuestra música de ninguna manera. Claro
que hay rock en ella pero no es la única influencia. Hicimos Café
Tacvba pensando que podíamos abrevar de cualquier ritmo y tradición
musical, porque el rock, como lo entienden los gringos, ya está
caduco. Hay que renovarlo con nuestra cultura, nuestra sangre y
nuestro idioma".