Más de 852 mil personas, de ellas 27 mil extranjeros, visitaron
en sus 25 años de existencia, el Museo Nacional de la Lucha Contra
Bandidos, en Trinidad, provincia de Sancti Spíritus para conocer la
historia de esa etapa de la Revolución Cubana.
Fundado el primero de junio de 1985, el centro cultural atesora
muestras del enfrentamiento a las bandas de alzados, organizadas,
financiadas, armadas y dirigidas por los gobiernos de Estados
Unidos, que pretendieron con el terrorismo destruir al gobierno
revolucionario.
El centro cultural dispone de cinco salas, una de ellas
transitoria, donde didácticamente se presentan hechos desde 1952,
como antecedente histórico, hasta la eliminación del bandidismo en
1965.
Entre sus exponentes sobresalen artículos personales de
combatientes, mapas y maquetas de operaciones militares, armas de
las fuerzas populares y de los bandidos, documentos y fotografías
históricas de las acciones realizadas en todo el país.
Forman parte de su patrimonio uno de los dos fragmentos del avión
espía norteamericano U-2, derribado sobre suelo cubano durante la
Crisis de los Misiles de octubre de 1962, que se muestran en Cuba.
El otro figura en el Museo de la Revolución de La Habana.
También sirve como centro de referencia para el estudio de estos
temas y posee bibliografía relacionada, además de incentivar la
investigación histórica relacionada.
El Museo ocupa el local donde en 1731 estuvo ubicado el convento
de San Francisco de Asís, en la zona más antigua de la Villa de
Trinidad, fundada en 1514 y Patrimonio Cultural de la Humanidad.
Como parte del terrorismo de Estado desarrollado por Washington
en la década de los años 60 del pasado siglo se organizaron grupos
contrarrevolucionarios que asesinaron campesinos, mujeres, niños,
maestros y alfabetizadores, además de provocar cuantiosos daños
económicos al país.