.—
Hay que repensar los empleos del futuro en México, consideró hoy
aquí la especialista Norma Samaniego, cuando este país vive su peor
crisis en más de 10 años con niveles de desocupación alarmantes.
En declaraciones a Prensa Latina, la experta, quien ha sido
consultora de instituciones como la Organización Internacional del
Trabajo, recordó que en el pasado los salarios bajos resolvieron la
crisis de 1995 (conocida como la del efecto tequila) y otras
siguientes.
Pero ahora la estrategia deberá ser diferente, indicó. En ese
entonces la maquila y el Tratado de Libre Comercio de América del
norte, lograron limar los problemas persistentes y hacer repuntar el
empleo en poco tiempo.
Pero se trata ya de un recurso agotado, pues países como China
desplazan hoy la maquila mexicana, que ya viene en decadencia desde
hace varios años.
La situación del mundo cambió y ahora ya México lejos de
recuperar empleos en este sector tradicional, los va a perder,
porque en otros países el rubro se ha vuelto más competitivo.
Por otra parte, destacó Samaniego, la era del petróleo está
pasando, y ya los principales países productores de crudo del
planeta buscan alternativas para reponer esos puestos por la
decadencia del mercado del crudo.
México deberá buscar una alternativa similar, para sustituir los
ocupados en ese rubro.
El desempleo registra ya una tasa de 5,1 por ciento, lo que
responde a situaciones internacionales como la crisis financiera
global, que estalló en Estados Unidos a mediados de 2007.
Sin embargo, factores internos como el brote de influenza A H1N1
que atacó la nación de los aztecas en los últimos dos meses, ha
provocado la caída de industrias como el turismo, y suman cientos de
miles los trabajos perdidos en ese contexto.
En la opinión de la licenciada de la Universidad Nacional
Autónoma de México, la desocupación tiene un papel clave para medir
cuándo una economía entra o no en recesión, y la de México se viene
sintiendo desde mediados de 2008.
Samaniego, quien realizó estudios en la Haya, Holanda, se
desempeña actualmente como consultora de organismos del orbe y
gobiernos en materia de mercado laboral.
También, organización de ministerios de Trabajo, procesos de
diálogo social, acuerdos internacionales y evaluación de programas,
figuran entre sus funciones y asesorías.