formal contra el comisario jubilado de la
Dirección de Servicios de Inteligencia y Prevención (DISIP), Henry
López Sisco, por su responsabilidad en la Masacre de Yumare.
Los cargos que se le imputan son los delitos de concurso real de
homicidio calificado con alevosía por motivos innobles en grado de
complicidad correspectiva en perjuicio de nueve víctimas.
El Ministerio Público solicitó también el inicio de los trámites
del proceso de extradición del ex jefe de la DISIP ante la Sala de
Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia.
La Matanza de Yumare ocurrió un 8 de mayo de 1986 en el caserío
La Vaca, sector Barlovento del estado Yaracuy, donde perdieron la
vida nueve personas, entre ellas una mujer.
El día de la masacre fallecieron Luis Rafael Guzmán Green, de 42
años edad, José Rosendo Silva Medina, de 26, Ronald José Morao
Salgado, de 30, Dilia Antonia Rojas, de 43, Simón José Romero
Madrid, de 25, Pedro Pablo Jiménez García, de 40.
También perecieron Rafael Ramón Quevedo Infante, de 26, Nelson
Martín Castellano Díaz y Alfredo Caicedo Castillo, ambos de 31 años.
Según la prensa local, Henry López Sisco se encuentra refugiado
en Costa Rica, y también es responsabilizado con los hechos
sangrientos conocidos como la Matanza de de Cantaaura y El Amparo.
En su historial constan sus vínculos con el conocido terrorista
internacional Luis Posada Carriles, quien participó junto a la
policía política en hechos represivos contra la izquierda venezolana
en los años 70.
Posada Carriles es autor -entre otros hechos de sangre- de
la explosión en pleno vuelo de una nave de Cubana de Aviación en
1976 frente a las costas de Barbados, donde perdieron la vida los 73
pasajeros y tripulantes.