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Al menos 38 personas murieron en las últimas 48 horas por los
enfrentamientos entre tropas gubernamentales y grupos armados que
intentan tomar Mogadiscio, la capital somalí, informaron hoy medios
de prensa locales.
La explosión de una bomba al costado de una carretera dejó este
lunes unos 10 muertos, entre ellos cuatro militares, informó el
oficial de alto rango Abdiqadir Odweyne.
Odweyne añadió que algunos de los cuerpos estaban irreconocibles
por el estallido del artefacto, una técnica muy utilizada por los
insurgentes.
Desde el pasado 7 de mayo arreciaron los combates entre los
grupos islámicos de Al Shabaab e Hizbul Islam, quienes rechazan al
presidente Sharif Sheik Ahmed por su presunta vinculación con
Occidente, mientras el mandatario acusa de imperialistas a los
insurgentes.
El control de Mogadiscio es el punto central de los combates que
han desplazados a más de 67 mil somalíes hacia improvisados campos
de concentración que agravan su ya deplorable condición de vida, por
la hambruna, sequía extrema y la crisis global, denunciaron
organizaciones humanitarias.
Más de 200 personas murieron y más de 700 resultaron heridas en
la ofensiva de la oposición somalí que dura ya 25 días.
El presidente Sheik Ahmed pidió el pasado 25 de mayo ayuda a la
comunidad internacional para luchar contra la invasión de
extranjeros que -indicó- colaboran con el grupo opositor Al Shabaab.
También apoyó el reclamo de la Unión Africana (UA) y la Autoridad
Intergubernamental para el Desarrollo de África del Este, a la ONU
de imponer un bloqueo aéreo y marítimo a Somalia para impedir la
entrada por las fronteras de armamentos, municiones y hombres en
apoyo a los rebeldes.
Sheik Ahmed, electo presidente de Somalia el pasado 31 de enero
por el Parlamento del país africano, en la vecina Djibouti, es
apoyado por la ONU, la UA y el resto de las organizaciones del
continente.