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El 62 por ciento de los votantes estadounidenses encuestados
atribuyó al ex presidente George W. Bush los problemas económicos
acrecentados durante la gestión de Barack Obama, divulga hoy la
firma Rasmussen Reports.
Según el sondeo de la entidad especializada, las penurias de los
últimos tres meses son resultado de la herencia dejada por Bush al
primer afro-norteamericano al frente de la Casa Blanca.
Dicho resultado coincide con la postura defendida por Obama,
quien señala al mandatario saliente como el responsable de las
dificultades propias de la recesión, comenta.
De acuerdo con el estudio, incluso entre republicanos
entrevistados muchos atribuyeron a la administración Bush la crisis
en curso.
La pesquisa de Rasmussen muestra a 27 por ciento de ciudadanos
que sí considera al nuevo gobernante el desencadenante de los
problemas.
Al llegar al despacho oval, el otrora senador por Illinois
disparó con sus medidas los inconvenientes económicos, coincidieron
los críticos del Presidente.