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Tras capturar la importante localidad de Mingora, en el Valle de
Swat, las fuerzas paquistaníes encaminan hoy su ofensiva hacia
Charbagh, donde se cree están parapetados comandantes de la
insurgencia.
Voceros militares citados por el telediario Geo News, indicaron
que las tropas lanzaron panfletos advirtiendo a la población local
de Charbagh que abandone ese poblado, a unos 20 kilómetros al norte
de Mingora, en anticipación al asalto.
Los mandos han considerado esa localidad de unos 25 mil
habitantes como uno de los más importantes bastiones de la
militancia islámica después de Peochar.
Las tropas cercaron Charbagh, aunque han relajado el toque de
queda impuesto hace unos días para permitir que la población civil
evacúe el pueblo.
El mando militar reportó la muerte en las últimas 24 horas de 18
rebeldes y el arresto de otros 13 en varias zonas de Swat y
Waziristan Sur, e informó de la pérdida de dos soldados y heridas en
otros cuatro y cinco civiles en las operaciones para asegurar
Mingora.
Los Servicios de Relaciones Públicas de las Fuerzas Armadas
informaron que la normalidad regresa con rapidez a esa localidad,
donde los militares están repartiendo provisiones de alimentos y
medicamentos.
A su vez, indicaron que tienen lugar fuertes enfrentamientos por
capturar Jangle Jerki, al tiempo que las fuerzas de seguridad
iniciaron un avance para tomar Kabbal y Sirsanai.
También se mueven hacia Shalwa Kandao y Guliabad, al norte de
Charbagh, tras ocupar las alturas al este de Waliabad, precisó la
fuente.
Tras presión de Occidente, en especial de Estados Unidos, el
gobierno paquistaní lanzó el pasado abril una campaña contra la
agrupación armada Terek-e-Taliban Pakistan (TTP), y grupos afines,
en un intento por aplastar ese movimiento islámico radical.
Las operaciones comenzaron tras fracasar un acuerdo de paz
propuesto por Islamabad con los islámicos, el cual fue rechazado por
Washington que incluso ha puesto un precio de cuatro millones de
dólares por la cabeza de Baitullah Mehsud, el líder de TTP.
Los militares intensificaron las operaciones en mayo último, lo
cual desató un masivo éxodo humano, el mayor en la historia de
Paquistán, donde hoy casi dos millones 500 mil personas están
desarraigadas.