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La bancada republicana en el Senado de Estados Unidos mantiene hoy
sus ataques contra la jueza Sonia Sotomayor, nominada a la Corte
Suprema, pero sin amenazar directamente con impedir su ratificación.
Varios legisladores lanzaron este fin de semana duras criticas
contra Sotomayor, de origen puertorriqueño, por unos comentarios
suyos en 2001.
En esa fecha, la magistrada señaló que una jueza latina podría
llegar a una conclusión mejor en su dictamen por la riqueza de su
experiencia que un hombre blanco que carece de ella.
Los senadores Lindsay Graham y Jeff Sessions cuestionaron a la
funcionaria y exigieron que se disculpe.
Sin embargo, este último estimó que es poco probable que su
partido utilice las técnicas de obstrucción, conocidas como
filibusterismo, para impedir su ratificación en la Cámara alta.
Tendremos que ver como se agotan estas audiencias. Siento que una
maniobra de obstrucción no debería ser usada fácilmente, agregó.
Por su parte, sus colegas de ese órgano, John Cornyn y Mitch
McConnell, consideraron prematuro emplear esos métodos, aunque
dejaron latente esa posibilidad.
Entretanto, los demócratas salieron en defensa de la jueza y
acusaron a los republicanos de politizar el caso.
Con sus palabras, Sotomayor consideró que la experiencia humana
del juez es importante, subrayó la senadora Amy Klobuchar. En
similar sentido se pronunció su colega Patrick Leahy.
Yo entiendo lo que la magistrada quiso decir, debemos ver cada
situación en su contexto, expresó a su vez la legisladora Dianne
Feinstein.
En su discurso radial sabatino, el presidente Barack Obama
exhortó a los republicanos a no politizar el caso y llamó a iniciar
el proceso de confirmación cuanto antes.