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EL gobierno boliviano intensifica acciones para extraditar al ex
mandatario Gonzalo Sánchez de Lozada (2002-2003), acusado aquí de
genocidio, pero exiliado en Estados Unidos, afirmó hoy una fuente
oficial.
De acuerdo con el viceministro de Coordinación con los
Movimientos Sociales, en los próximos días viajará a Washington una
delegación encabezada por el ministro de la Presidencia, Juan Ramón
Quintana, para reclamar ante las autoridades de ese país.
Quintana se reunirá con el Departamento de Justicia, en el que
está el proceso de extradición del ex gobernante, quien deberá
responder por la represión policial a una manifestación social, con
saldo de 68 muertos y más de 40 heridos, precisó.
La comitiva, acotó, también tratará sobre cooperación de
justicia.
LLorenti señaló que la visita de la delegación boliviana a
Estados Unidos también es resultado de la estadía en La Paz de
representantes del gobierno estadounidense encabezados por Tomás
Shannon.
Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores remitió en
noviembre de 2008 la demanda de extradición para el ex presidente
ultraliberal y dos de sus ministros, Carlos Sánchez Berzaín, de
Defensa, y Jorge Berindoague, de Hidrocarburos, que se fugaron con
él a la potencia norteña.
Octubre de 2003 se recuerda como uno de los períodos negros de la
historia reciente de la nación andina, originado por el proyecto
para exportar gas hacia Estados Unidos por puertos de Chile, país al
que Bolivia reclama una salida al océano Pacífico, arrebatada en una
guerra a finales del siglo XIX.
La iniciativa gubernamental desencadenó una frontal oposición por
parte de organizaciones sindicales y de izquierda, que desembocó en
una oleada de disturbios antigubernamentales y una represión militar
en la que murieron más de 65 personas.
El 17 de octubre de 2003 el entonces presidente Sánchez de Lozada
renunció a su mandato, huyó del país y se autoexilió en Estados
Unidos, donde reside desde entonces.