Reducir gastos es también salud

Pastor Batista Valdés

Las últimas jornadas han demostrado entre dirigentes, profesionales y demás trabajadores del Hospital Pediátrico Mártires de Las Tunas que, sin haber estado en la lista de derrochadores, aún se puede ahorrar y hacer un uso más racional de portadores energéticos y otros recursos.

Bien usada, una sola caldera asegura en menos tiempo lo que antes hacían las dos del hospital.

Así opinan el doctor Alberto Laborí Gallego, director administrativo, y Gerardo Reyes Pérez, jefe de mantenimiento, reparación, inversiones y electromedicina, convencidos de que es posible aplicar mejor la norma unitaria de gastos y el índice de consumo (no siempre tenidos en cuenta), crear mayor conciencia en áreas como las de consulta y cuerpo de guardia, atajar el gasto innecesario en oficinas (sobre todo por uso de aires acondicionados), evitar el escape de agua o ponerle coto a la venta exagerada de medicamentos en la farmacia interna del hospital.

El empleo solo de una de las dos calderas, entre 6:00 a.m. y 1:00 p.m. (antes se usaban hasta las 4:00 p.m.), confirma que siempre hay un modo de reducir gastos sin perjudicar el servicio.

 

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