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El programa dominical Aló, Presidente, del mandatario venezolano,
Hugo Chávez, cumple hoy 10 años en el aire, informando al mundo los
pormenores del proceso de cambios que vive el país suramericano.
Este espacio nació como respuesta al modelo de comunicación que
antes existía e impedía la posibilidad del diálogo y el encuentro,
afirmó la ministra para la información, Blanca Eekhout.
Es el nuevo paradigma de la comunicación en Venezuela, donde el
estadista asume la responsabilidad de comunicar lo que se está
ocurriendo en la nación, agregó.
Hemos tenido el privilegio de compartir una experiencia de
comunicación donde el gobierno muestra al país las obras, los
problemas, las voces y los rostros de un pueblo que de alguna manera
eran escondidos por el aparato mediático dominante, aseveró.
De acuerdo con la Agencia Bolivariana de Noticias (ABN), el
programa salió por primera vez al aire desde la sede de Radio
Nacional de Venezuela y desde ese mismo día se convirtió en el
programa de opinión de mayor sintonía, crítica y referencia
nacional.
El único interés es informar e interactuar con el pueblo de
manera amena y desenfadada sobre los proyectos y estrategias del
Ejecutivo Nacional.
Aló, Presidente comenzó con una hora de duración, pero el horario
definitivamente varió, con récord registrados de hasta ocho horas de
transmisión continuas.
En su espacio, el líder venezolano ha hablado de todo de un poco,
deportes, música, política, historia, geografía, economía,
gastronomía, además de gastar bromas, recomendar libros, recitar
poemas y entonar canciones.
De acuerdo con registros del ministerio para la Comunicación e
Información, tan sólo en sus primeros cuatro años trató más de 500
temas de interés nacional e internacional e hizo más de 800
anuncios.
Por ello, el género de la noticia es un elemento constante en
este programa sin precedentes, precisa la ABN.
También, en la primera mitad del período que lleva al aire el
programa, Chávez recibió más de 25 mil cartas, y a muchas de ellas
les dio respuesta al aire. En el mismo lapso habló por teléfono con
más de seis mil personas entre público en general, funcionarios de
Gobierno, sacerdotes y militares.