Así
explicó a Granma el señor a Abdelakader Messahel, ministro
argelino, encargado de asuntos del Magreb y África.
Durante su visita a La Habana con motivo de la Reunión
Ministerial del Movimiento de Países No Alineados, el funcionario
dijo que los países africanos saben por experiencia propia cómo debe
enfrentarse a nivel global la actual situación.
Allí se emprendieron reformas económicas que permitieron llegar a
un crecimiento hasta de un 7%. Eso nos hizo optimistas e incluso
pensamos cumplir con las metas del milenio para el 2015 en lo que
concierne, por lo menos, a reducir la pobreza a la mitad, explicó.
Sin embargo —comenta— lo que constatamos hoy en día son las
consecuencias directas sobre la economía de esa depresión. Las
perspectivas son muy negativas, sobre todo para los dos próximos
años. Los productos que necesitamos se han vuelto muy caros, la
situación es grave.
¿Puede ser la reunión convocada por la ONU el espacio para este
debate?
Sí. Tenemos que pensar, reflexionar.
Hoy día todas las reuniones internacionales tienen en su agenda
la cuestión de la crisis, su impacto. Pero lo que deseamos es la
búsqueda de soluciones, y para ello debe contarse con los países del
Sur. No pueden ser soluciones que preparen otros, los ricos.
No se puede hablar de la situación de otros países —los del Sur—
cuando no se cuenta con ellos.
¿La reelección de Abdelaziz Buteflika como presidente de Argelia
puede contribuir a este objetivo?
Por supuesto que el presidente Buteflika, con su experiencia
durante años, tiene mucho que aportar a ese objetivo.
Su reciente reelección como mandatario fue de consenso general
del pueblo, por lo que hizo en sus dos anteriores mandatos.
Él se había planteado en el año 1998 tres objetivos: la
tranquilidad del país, las reformas económicas y políticas
profundas, y recobrar el sitio de Argelia en el contexto
internacional.
En el primero de los casos, el país se enfrentaba a un problema
crítico debido a la presencia de elementos terroristas que
provocaban la intranquilidad. Hoy el pueblo ha constatado que esa
situación cambió para bien.
En cuanto a la economía, podemos decir que existe un crecimiento
estable; se han construido en estos últimos años miles de kilómetros
de carreteras, centenares de escuelas, presas y otras instalaciones
que posibilitan el desarrollo.
Respecto al papel de Argelia en la arena internacional, podemos
decir que este es muy dinámico, con iniciativas de carácter regional
y mundial.
¿Las relaciones con Cuba qué lugar ocupan dentro de la política
exterior argelina?
Nuestros lazos son muy especiales, históricos, fraternales.
Buteflika y Fidel han encabezado ese resultado, la relación entre
ambas naciones hermanas quedó más fortalecida durante la reciente
visita del Presidente Raúl Castro. En la actualidad la cooperación
es muy fuerte. Hay una brigada médica cubana en Argelia. La salud,
la educación y el deporte son tres pilares de nuestra colaboración.
También se trabaja en el campo de la energía y se identifican otras
áreas.