Pocas
letras hacen falta para describir tanto verso. Y una muchedumbre
para disfrutarlo.
¿De qué otra manera podría resumirse el memorable recital de
poesías y canciones de Roberto Fernández Retamar y Silvio Rodríguez
ocurrido ayer, en la Casa de las Américas?
El autor del conmovedor poema Nosotros, los sobrevivientes
y el intérprete de la incitante canción Unicornio se
estrecharon en el Concierto Homenaje a Haydée Santamaría Con las
mismas manos, en el aniversario 50 de la fundación de la Casa de
las Américas, que presidiera con devoción la inolvidable heroína del
Moncada.
Cuántas niñas pueden llevar tu nombre en lo adelante/ Cuántas
veces volverás a nacer en un batey, en una aldea, en una provincia
remota, de un remoto país/ Donde no sabrán al escuchar tu primer
llanto/ Que de nuevo ha caído sobre la tierra un cometa de inmensa
luz azul, de ávido fuego/ (¼ ) se
escuchó en el recinto la voz de Retamar, con su poema Haydée.
Cómplices, Retamar, el poeta y ensayista; Silvio, el cantante y
compositor, de la emotividad de varias generaciones que transitaron
de la ovación al pensamiento reflexivo junto al ministro de Cultura
y miembro del Buró Político, Abel Prieto Jiménez; el presidente de
la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, Miguel Barnet y el
Historiador de la Ciudad de La Habana, Eusebio Leal.
Con sus mismas manos, con sus mismas palabras, pudiera escribirse
la mejor de las crónicas. Pocas letras para tanto verso. Para tanta
Haydeé.