El festival sobre Aves Endémicas del Caribe que concluyó hoy en
la provincia cubana de Sancti Spíritus, demandó trabajar más para
proteger a nuestra fauna alada.
El evento, que sesionó en el Museo de Ciencias Naturales de la
villa espirituana, declarada Monumento Nacional, se pronunció además
sobre las consecuencias que ponen en peligro la existencia de
diversas especies en el área, reporta Prensa Latina.
Analizó también la problemática existente en 15 naciones
caribeñas donde la deforestación, los incendios y la contaminación
ambiental se convierten en las causas más agresivas contra la flora
y la fauna.
El investigador Abel Hernández confirmó a Prensa Latina que entre
las más de 300 especies y subespecies de aves existentes en la Isla,
hay un grupo en peligro de extinción como el tocoror (ave nacional),
la cotorra y el catey.
También corren importante riesgo de desaparecer el sijú platanero
y el gavilán caguarero, ambas rapaces diurnas, el zunzuncito
-considerada el ave más pequeña del mundo-, el ruiseñor, el cabrero,
la pedorrera o carta cuba, uno de los más bellos ejemplares del
archipiélago cubano.
El trabajo de los especialistas y en especial de la población,
puntualizó, debe estar dirigido a entronizar más acciones a favor de
una cultura de la biodiversidad, a proteger el medio ambiente.
Durante el festival se presentó el libro Algarabía en la
floresta, de Abel Hernández, editado por Gente Nueva como literaria
científico-técnica.
Sobre sus más de 10 libros editados donde defiende la
biodiversidad, explicó Hernández, es hacer llegar un mensaje de que
el mundo puede ser diferente si nos proponemos que sea diferente.