A 152 se eleva el número de personas sordas en Cuba beneficiadas
con el implante coclear, método que permite que esos pacientes
recuperen la audición.
El procedimiento consiste en una operación que conecta el oído
interno con un procesador de lenguaje que la persona lleva consigo y
suple las funciones del sistema auditivo afectado.
Entre los implantados se hallan 22 sordociegos, los que una vez
rehabilitados se incorporan al estudio y el trabajo.
Ese tratamiento resulta muy costoso, pero en Cuba se aplica de
forma gratuita a los pacientes con posibilidades de recuperar la
audición.
La moderna tecnología comenzó a utilizarse en el país a fines de
los años 90 y hoy existe un experimentado equipo de médicos,
enfermeros, técnicos y rehabilitadores empeñados en devolver la
audición a esos discapacitados.