La existencia de terrenos sembrados de plantas medicinales se
incrementó en un 63 por ciento durante lo que va de año en la
provincia cubana de Las Tunas, en comparación con igual etapa de
2008.
Actualmente este territorio, a unos 670 kilómetros al este de La
Habana, dispone de cerca de 15 hectáreas plantadas exclusivamente de
ese tipo de arbusto, además de las que se encuentran intercaladas en
áreas dedicadas a otros cultivos agrícolas.
El avance ha posibilitado que en el primer cuatrimestre del año
se entregaran al Ministerio de Salud Pública (MINSAP) unos seis mil
900 kilogramos de plantas con propiedades curativas, que se destinan
a la producción de fármacos naturales.
En los laboratorios con que cuenta el MINSAP en la provincia se
elaboran diversos tipos de jarabes, lociones, tinturas y cremas con
propiedades anticatarrales, antiasmáticas y para combatir afecciones
de la piel, entre otras patologías.
Estos productos se utilizan en las diferentes unidades
asistenciales y se venden a la población en la red de farmacias de
los ocho municipios tuneros.
Durante los últimos años, en toda Cuba se ha impulsado un
programa encaminado a incrementar el uso de la llamada medicina
verde, junto al empleo de la acupuntura, la fango terapia y la
homeopatía, entre otras técnicas de la milenaria Medicina Natural y
Tradicional (MNT).
Los métodos de la MNT no constituyen sólo, como algunos piensan,
una alternativa ante la escasez y altos precios de los medicamentos
industriales, sino una disciplina científica de probada eficacia,
que cobra fuerzas en todo el mundo.
Entre otras ventajas, los productos naturales pueden aplicarse en
cualquier unidad de salud sin el empleo de complejos equipos y, lo
que resulta quizás más importante, son generalmente inocuos y menos
dolorosos para los pacientes que otros procedimientos.