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Incógnita sobre seguridad energética perdura en cumbre Rusia-UE

MOSCÚ, 22 de mayo (PL).— El presidente ruso, Dmitri Medvedev, insistió hoy en la necesidad de elaborar una nueva base legal de alcance global sobre seguridad energética en Europa al concluir la cumbre de su país con naciones comunitarias.

La energía no es un campo de conflictos sino algo que debería unirnos, es un negocio común que conecta a Rusia con la Unión Europea (UE) y garantiza una vida cómoda a millones de europeos, afirmó.

Recordó que los acuerdos existentes no ayudaron a prevenir conflictos comerciales como el de principios de enero del año corriente entre Rusia y Ucrania, y detuvo durante semanas el suministro de gas ruso a más de 15 naciones de la región.

Al gobierno ucraniano le importó un bledo la Carta Europea de la Energía y el Acuerdo correspondiente, a pesar de que rubricó ambos documentos, sostuvo ante la prensa.

El Presidente instó a crear otros instrumentos, incluidos las sanciones y el arbitraje para no recurrir al arreglo político en cada ocasión, señaló.

Una propuesta dada a conocer en abril pasado recomienda sustituir la Carta por un nuevo texto universal, jurídicamente vinculante que incluya a los principales productores, transportistas y consumidores de esos recursos.

Sugiere que abarque todos los asuntos de la cooperación global en este campo, incluidos el petróleo, el gas, el combustible nuclear, el carbón, y la energía eléctrica.

En el criterio de Moscú, los principios básicos del nuevo acuerdo deben incluir el reconocimiento de la seguridad de la oferta (suministro) y la demanda (distribución transparente y predecible).

Al propio tiempo, Rusia reivindica la incuestionable soberanía nacional sobre los hidrocarburos correspondientes.

En relación con Ucrania, Medvedev expresó la disposición a concederle créditos para que pueda cumplir sus obligaciones como país de tránsito del combustible azul.

Pero nos gustaría que parte de este trabajo lo asuma la UE como estructura interesada en la seguridad y la cooperación energética. Esto no debe ser un asunto exclusivo de Rusia, advirtió.

Medvedev explicó que su gobierno tiene dudas sobre la solvencia ucraniana para cotizar 19 mil 500 millones de metros cúbicos del combustible, necesarios para el funcionamiento de los gasoductos que llevan el flujo hacia los países de la UE.

Interrogado sobre las garantías rusas respecto a las entregas, Medvedev respondió que no hay razones para brindarlas. No tenemos ningún problema y todo está en orden, aseguró.

Las garantías debe presentarlas aquel que tiene que pagar por el gas, concluyó.

De otro lado, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, expresó la disposición de revisar la Carta Europea, y subrayó que esa posición era el resultado más importante de la cumbre.

 

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