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El presidente ruso, Dmitri Medvedev, insistió hoy en la necesidad de
elaborar una nueva base legal de alcance global sobre seguridad
energética en Europa al concluir la cumbre de su país con naciones
comunitarias.
La energía no es un campo de conflictos sino algo que debería
unirnos, es un negocio común que conecta a Rusia con la Unión
Europea (UE) y garantiza una vida cómoda a millones de europeos,
afirmó.
Recordó que los acuerdos existentes no ayudaron a prevenir
conflictos comerciales como el de principios de enero del año
corriente entre Rusia y Ucrania, y detuvo durante semanas el
suministro de gas ruso a más de 15 naciones de la región.
Al gobierno ucraniano le importó un bledo la Carta Europea de la
Energía y el Acuerdo correspondiente, a pesar de que rubricó ambos
documentos, sostuvo ante la prensa.
El Presidente instó a crear otros instrumentos, incluidos las
sanciones y el arbitraje para no recurrir al arreglo político en
cada ocasión, señaló.
Una propuesta dada a conocer en abril pasado recomienda sustituir
la Carta por un nuevo texto universal, jurídicamente vinculante que
incluya a los principales productores, transportistas y consumidores
de esos recursos.
Sugiere que abarque todos los asuntos de la cooperación global en
este campo, incluidos el petróleo, el gas, el combustible nuclear,
el carbón, y la energía eléctrica.
En el criterio de Moscú, los principios básicos del nuevo acuerdo
deben incluir el reconocimiento de la seguridad de la oferta
(suministro) y la demanda (distribución transparente y predecible).
Al propio tiempo, Rusia reivindica la incuestionable soberanía
nacional sobre los hidrocarburos correspondientes.
En relación con Ucrania, Medvedev expresó la disposición a
concederle créditos para que pueda cumplir sus obligaciones como
país de tránsito del combustible azul.
Pero nos gustaría que parte de este trabajo lo asuma la UE como
estructura interesada en la seguridad y la cooperación energética.
Esto no debe ser un asunto exclusivo de Rusia, advirtió.
Medvedev explicó que su gobierno tiene dudas sobre la solvencia
ucraniana para cotizar 19 mil 500 millones de metros cúbicos del
combustible, necesarios para el funcionamiento de los gasoductos que
llevan el flujo hacia los países de la UE.
Interrogado sobre las garantías rusas respecto a las entregas,
Medvedev respondió que no hay razones para brindarlas. No tenemos
ningún problema y todo está en orden, aseguró.
Las garantías debe presentarlas aquel que tiene que pagar por el
gas, concluyó.
De otro lado, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel
Durao Barroso, expresó la disposición de revisar la Carta Europea, y
subrayó que esa posición era el resultado más importante de la
cumbre.