Todos Estrellas de Granma

Más difícil que nunca

Necesario regular la condición de Novato del Año

SIGFREDO BARROS
sigfredo.bs@granma.cip.cu

Una avalancha ofensiva. Eso fue la etapa clasificatoria de la XLVIII Serie Nacional. Algunos números lo demuestran: 81 bateadores por encima de 300, con las 243 comparecencias requeridas; un promedio colectivo de 301, con un poco menos de 15 000 jits y a ocho cuadrangulares de los 1 300.

Ningún torpedero bateó más que el tunero Alexander Guerrero.

Semejante despliegue, madero en mano, dificulta extraordinariamente la confección de un Todos Estrellas. ¡Son tantos los que batearon bien! Y, como resulta lógico, no muchos lanzadores brillaron, ni mucho sobresalieron los defensores, pues se trabajó para más de 5 carreras limpias desde el box y se cometieron 2,16 pifias por juego. Por tanto, se hizo muy difícil escoger a los más destacados en la temporada.

Tras buscar, revisar e indagar, aquí tienen el Todos Estrellas de Granma, hilvanado sobre la base del rendimiento en más de un casillero y teniendo en cuenta algo muy importante: la cantidad de partidos jugados, pues con menos de dos tercios de salidas al diamante en la campaña (60 desafíos) no se debe integrar un equipo estelar.

RECEPTORÍA

Hubo poca discusión a la hora de escoger al mejor receptor ofensivo. El indómito Rolando Meriño quizás haya tenido la mejor temporada de su vida. ¿No lo cree? Échele un vistazo a estos guarismos: 349 de average, slugging, 651; 24 cuadrangulares, 84 impulsadas, tercero en estos dos últimos departamentos. Mención especial para Yosvani Peraza, con sus 23 bambinazos.

CUADRO

Si a los inicialistas se les pide poder, ninguno cumplió mejor con ese requerimiento que el tunero Joan Carlos Pedroso, autor de 26 películas de cuatro esquinas, con 75 impulsadas y 691 de slugging, tercero en este último casillero. El avileño Charles promedió 40 puntos más de average (387 por 347), pero 112 menos de slugging.

Fotos: Ricardo López HeviaMaya estuvo luchando por la triple corona hasta el final.

En la intermedia volvió a sobresalir Héctor Olivera, quien el pasado año ya se había llevado los honores. Ahora tuvo un gran rival, el guantanamero Yoilán Cerce, séptimo entre los bateadores, con 375. El santiaguero remolcó 21 carreras más —71 por 50—, y logró mejor slugging.

Dos grandes volvieron a discutir los honores en la antesala, Yulieski Gourriel y Michel Enríquez, el pinero como líder de los bateadores por segunda ocasión en su brillante carrera. Pero las estadísticas del espirituano fueron fabulosas, desde sus 399 de average hasta sus 710 de slugging, con 90 impulsadas. Él es el escogido, al igual que el torpedero tunero Alexander Guerrero: 19 jonrones, 71 remolques y 641 de slugging.

JARDINES

¿Se atreve usted a decir cuántos peloteros durante la 48 Serie jugaron en los jardines, aunque fuera una entrada? Seguro se quedará corto: nada menos que ¡153!, desde los seis utilizados por Guantánamo hasta los 15 de Industriales, líder. En ese contexto seleccionar a tres costó un poco de trabajo.

Por esa razón, escogí a un trío, independientemente del jardín en el cual se desempeñara, algo que también es muy común, cambiar a un guardabosque de un extremo a otro.

Uno hizo historia, el granmense Alfredo Despaigne, capaz de borrar la marca de 31 bambinazos de Alexei Bell, impuesta hace solo un año y que parecía que duraría una eternidad. Despaigne (32 jonrones), puntero en impulsadas, slugging, y total de bases, es también el Jugador Más Valioso de la 48 Serie.

Su compañero de equipo, Yoennis Céspedes, fue uno de los diez hombres con 600 o más de slugging, además de conectar 24 cuadrangulares, impulsar 76 carreras y anotar 83. Un guantanamero, Giorvis Duvergel, completó la tríada amparado en su bateo de tacto, 386 con 123 indiscutibles, 82 bases por bolas y de fuerza, 16 jonrones y 73 remolcadas.

Entre los designados, las palmas para el holguinero Lerys Aguilera, con sus 17 vuelacercas y 61 impulsadas, con 579 de slugging.

PITCHEO

No resultó el pitcheo el departamento más destacado de la justa, aunque hubo figuras sobresalientes. Mejor abridor derecho, el pinareño Yunieski Maya, colíder en victorias y segundo en promedio de limpias y ponches propinados. Entre los zurdos, el holguinero Aroldis Chapman destacó sobremanera por sus 130 estrucados, pero el avileño Maikel Folch promedió 2,69 y para él es el galardón, junto a su coequipero Vladimir García, el mejor relevista de la lid, con sus 25 juegos salvados.

¿QUIÉN ES EL NOVATO?

En más de una ocasión se ha discutido sobre la elegibilidad de un hombre para ser el Novato del Año. No pocos argumentan que esa condición se pierde cuando se ha jugado aunque sea un inning. A todas luces, eso no es justo, menos en una Serie en la cual muchos jóvenes ascendieron de la Liga de Desarrollo en todos los equipos y la mayoría no acumuló una cantidad apreciable de comparecencias o de entradas trabajadas.

En esta temporada Guantánamo contó con Michel Gorgüet, una novel figura que promedió 301, disparó 16 jonrones y remolcó 49 carreras, con 566 de slugging. Participó con Santiago en la 46 Serie y solo compareció 14 veces al plato. ¿Perdió por eso su condición de debutante?

En 1971, las Grandes Ligas, después de enjundiosas discusiones, reglamentaron que un jugador con 130 veces o menos al bate y 50 o menos entradas lanzadas, podía ser considerado novato.

En nuestro béisbol se puede adoptar una medida: tomemos en cuenta la quinta parte de las comparecencias necesarias y de los innings trabajados, o sea, 48 turnos y 18 entradas. Lo que no considero justo es continuar sin reglamentar un aspecto tan importante, que constituye un incentivo para los noveles.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas | Especiales |

SubirSubir