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El ícono cubano de la música mundial, Leo Brower, cautivó hoy aquí a
decenas de periodistas que durante más de dos horas le vieron
confirmar la expresión bíblica de que en el principio fue el verbo.
Como los grandes conciertos, la rueda de prensa realizada en la
sede de la agencia ITAR-TASS, incluyó preludio, allegro, varios bis
y fuga ante la insistencia de representantes de medios nacionales y
extranjeros, hipnotizados por su saber enciclopédico.
En la introducción, el embajador de la isla, Juan Valdés, evocó
el estreno en Rusia en un teatro Bolshoi repleto del Concierto de
Aranjuez, de Joaquín Rodrigo, por quien ya era considerado hace 35
años uno de los grandes guitarristas del planeta.
Su regreso a la Federación rusa para protagonizar en menos de
cinco días dos recitales autográficos, uno en la región de Kaluga y
otro en la sala Rachmaninov del conservatorio Chaikovski, es parte
del impulso actual de las relaciones entre ambos países, afirmó.
Valdés resaltó que en estos momentos se está desarrollando una
programación diversa de carácter cultural, y estos conciertos con la
obra de Brower son dos de las actividades de más relevancia.
Agradeció, asimismo, la iniciativa del gobierno de de Kaluga.
El director de Cultura de ese territorio ponderó que el maestro
aceptara la invitación a celebrar su natalicio 70 en la gala de
apertura de la edición 12 del Festival Internacional de esa ciudad,
dirigiendo la orquesta de cámara Música Viva.
Anunció que actuarán como solistas ese día el reconocido
guitarrista ruso Dmitri Ilarionov, y el cuarteto Fortísimo,
integrado por virtuosos intérpretes de Rusia, Ucrania y Belarus.
El director artístico de ese acontecimiento cultural, Oleg Akimov,
comentó que en 12 años Kaluga devino una de las capitales
guitarrísticas del mundo, adonde han concurrido artistas de la talla
de Al Dimeola, Paco de Lucía y Vicente Amigo.
La presencia de Brower responde al objetivo de continuar elevando
la calidad suprema alcanzada, enfatizó el también guitarrista.
Con humor chispeante, el artista transformó en allegro sus
respuestas a las decenas de preguntas, en un recorrido desde la
influencia en su formación de la literatura, las artes plásticas, el
cine y la ciencia rusa, hasta su visión del realismo socialista.
Sus aportes como concertista, compositor vanguardista de relieve
internacional y fundador de proyectos culturales trascendentes en
siete décadas de existencia fueron resaltados por los representantes
de los medios.
Sin demagogia política de ningún tipo, de todo eso lo que más
valoro fue componer e interpretar música sinfónica de vanguardia en
Cuba en los inicios de la Revolución, para un público que desde
entonces repletaba las salas, respondió a Prensa Latina.
Pasadas las dos horas, se sucedieron varias preguntas de bis,
respondidas con acordes que mantuvieron a los periodistas como
magnetizados.
La fuga pudo concretarse cuando a poco más de una hora del primer
ensayo con Música Viva, el artista ofreció disculpas para no hacer
esperar a la orquesta en una ciudad en la que cuatro millones de
vehículos dificultan sobremanera el desplazamiento.
En el principio fue el verbo. Leo Brower reapareció en Rusia con
triunfo rotundo ante la prensa.