Sistema de Defensa Civil

Escudo protector ante el nuevo virus

José A. de la Osa
delaosa@granma.cip.cu

Creado hace 48 años por el actual presidente de nuestro país, General de Ejército Raúl Castro Ruz, el Sistema de Defensa Civil (SDC) se mantiene en fase de alerta desde el pasado día 28, ante el avance epidémico mundial del virus de la influenza A H1N1, que alcanza ya a más de 30 países, dotado de una gran capacidad de transmisión de persona a persona y que amenaza convertirse en una pandemia.

Foto: Otmaro RodríguezCoronel José Ernesto Betancourt Lavastida.

El Ministerio de Salud Pública informó esta semana que la vigilancia epidemiológica diaria y sistemática permitió detectar a 14 estudiantes mexicanos que cursan la carrera de Medicina en Jagüey Grande, provincia de Matanzas, con síntomas catarrales considerados como leves, que en su mayoría se encuentran de alta clínica y en observación epidemiológica y de laboratorio, y que hasta el momento han resultado tres casos confirmados al virus de Influenza A H1N1.

La competencia y experiencia acumuladas por el SDC en el enfrentamiento a graves epidemias que puedan afectar a personas, animales y cultivos, son bien conocidas por la población, y también reconocidas por el Programa de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos, no obstante las restricciones impuestas por el bloqueo, que limitan la adquisición de equipos, reactivos, fármacos y otros medios necesarios para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades.

En la esfera específica de los ciclones, el PNUD (Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo) ha señalado que "Cuba es uno de los países con menor vulnerabilidad" ante esos eventos tropicales. Bastaría señalar, para sustentar lo afirmado, que desde el 2001 hasta la fecha, más de 11 millones de personas han sido protegidas en lugares seguros de los 19 ciclones tropicales que nos azotaron en este período, de los cuales 14 fueron huracanes, y ocho de ellos de gran intensidad, lo que ha posibilitado salvar miles de vidas.

El jefe del Departamento de Gestión para la Reducción de Riesgo del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil, coronel José Ernesto Betancourt Lavastida, dijo a Granma que el A H1N1 constituye "una sorpresa epidemiológica y sanitaria porque es un nuevo virus". Sin embargo, acotó, las medidas que debemos adoptar para tratar de yugularlo y evitar su difusión, "para nosotros no constituyen una sorpresa".

Para explicar lo afirmado recordó que a inicios del 2004 el Ministro de la Agricultura emitió indicaciones al sector veterinario, a fin de perfeccionar su preparación para enfrentar la influenza aviar. En la medida en que evolucionó esa epizootia (enfermedad que acomete a los animales), con la aparición de cada vez más casos en un mayor número de países, y su transmisión a los seres humanos, se aprobó la constitución de "un grupo de trabajo temporal" para organizar las medidas de prevención y enfrentamiento al virus de esa influenza.

De ahí que ante la nueva amenaza del virus A H1N1, enfermedad cuyo comportamiento epidémico y atención médica se pueden homologar con los preparativos que ha desarrollado Cuba para la gripe aviar, "podemos decir que el país tiene un nivel de preparación superior, y el Sistema Nacional de Salud se encuentra en condiciones mucho más favorables para enfrentar un evento de esta naturaleza".

Este verdadero "escudo protector" de nuestra Defensa Civil está constituido por un sistema integrado por todas las fuerzas y recursos de la sociedad y del Estado, con la función de proteger a las personas y sus bienes, la infraestructura social, la economía y los recursos naturales, de los peligros de epidemias y desastres y de las consecuencias de los cambios climáticos.

Es en el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil, órgano coordinador del sistema, donde se recibe y analiza por grupos de expertos la información que les envían sistemáticamente (algunas en tiempo real) los 13 Sistemas de Vigilancia y Alerta Temprana creados en toda la isla.

Desde que fue decretada la fase de alerta, con la activación del sistema de Dirección Nacional, Provincial y Municipal, se evalúan a diario los resultados de la vigilancia, vinculados muy estrechamente con el Ministerio de Salud Pública, a fin de proponer a las instancias correspondientes las medidas necesarias ante la evolución de la epidemia de influenza.

El coronel Betancourt, quien es médico especializado en Administración de Salud, indicó que este sistema que tiene Cuba está integrado por todos los organismos del Estado, con la participación de gobiernos territoriales, organizaciones políticas y de masas, con responsabilidades bien definidas.

Indicó que el país está en capacidad de hacer el diagnóstico del virus de la influenza A al enfermo y sus contactos, asistirlos en el propio lugar donde se encuentren y tratar de impedir la aparición de brotes epidémicos.

"Contamos para ello, como ha dicho Fidel, con una fuerte, enérgica y previsora Defensa Civil, capaz de darle la máxima protección a cada uno de nuestros ciudadanos", expresó.

 

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