El Ministerio de Salud Pública informó esta semana que la
vigilancia epidemiológica diaria y sistemática permitió detectar a
14 estudiantes mexicanos que cursan la carrera de Medicina en Jagüey
Grande, provincia de Matanzas, con síntomas catarrales considerados
como leves, que en su mayoría se encuentran de alta clínica y en
observación epidemiológica y de laboratorio, y que hasta el momento
han resultado tres casos confirmados al virus de Influenza A H1N1.
La competencia y experiencia acumuladas por el SDC en el
enfrentamiento a graves epidemias que puedan afectar a personas,
animales y cultivos, son bien conocidas por la población, y también
reconocidas por el Programa de Naciones Unidas para los
Asentamientos Humanos, no obstante las restricciones impuestas por
el bloqueo, que limitan la adquisición de equipos, reactivos,
fármacos y otros medios necesarios para el diagnóstico y tratamiento
de enfermedades.
En la esfera específica de los ciclones, el PNUD (Programa de
Naciones Unidas para el Desarrollo) ha señalado que "Cuba es uno de
los países con menor vulnerabilidad" ante esos eventos tropicales.
Bastaría señalar, para sustentar lo afirmado, que desde el 2001
hasta la fecha, más de 11 millones de personas han sido protegidas
en lugares seguros de los 19 ciclones tropicales que nos azotaron en
este período, de los cuales 14 fueron huracanes, y ocho de ellos de
gran intensidad, lo que ha posibilitado salvar miles de vidas.
El jefe del Departamento de Gestión para la Reducción de Riesgo
del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil, coronel José Ernesto
Betancourt Lavastida, dijo a Granma que el A H1N1 constituye
"una sorpresa epidemiológica y sanitaria porque es un nuevo virus".
Sin embargo, acotó, las medidas que debemos adoptar para tratar de
yugularlo y evitar su difusión, "para nosotros no constituyen una
sorpresa".
Para explicar lo afirmado recordó que a inicios del 2004 el
Ministro de la Agricultura emitió indicaciones al sector
veterinario, a fin de perfeccionar su preparación para enfrentar la
influenza aviar. En la medida en que evolucionó esa epizootia
(enfermedad que acomete a los animales), con la aparición de cada
vez más casos en un mayor número de países, y su transmisión a los
seres humanos, se aprobó la constitución de "un grupo de trabajo
temporal" para organizar las medidas de prevención y enfrentamiento
al virus de esa influenza.
De ahí que ante la nueva amenaza del virus A H1N1, enfermedad
cuyo comportamiento epidémico y atención médica se pueden homologar
con los preparativos que ha desarrollado Cuba para la gripe aviar,
"podemos decir que el país tiene un nivel de preparación superior, y
el Sistema Nacional de Salud se encuentra en condiciones mucho más
favorables para enfrentar un evento de esta naturaleza".
Este verdadero "escudo protector" de nuestra Defensa Civil está
constituido por un sistema integrado por todas las fuerzas y
recursos de la sociedad y del Estado, con la función de proteger a
las personas y sus bienes, la infraestructura social, la economía y
los recursos naturales, de los peligros de epidemias y desastres y
de las consecuencias de los cambios climáticos.
Es en el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil, órgano
coordinador del sistema, donde se recibe y analiza por grupos de
expertos la información que les envían sistemáticamente (algunas en
tiempo real) los 13 Sistemas de Vigilancia y Alerta Temprana creados
en toda la isla.
Desde que fue decretada la fase de alerta, con la activación del
sistema de Dirección Nacional, Provincial y Municipal, se evalúan a
diario los resultados de la vigilancia, vinculados muy estrechamente
con el Ministerio de Salud Pública, a fin de proponer a las
instancias correspondientes las medidas necesarias ante la evolución
de la epidemia de influenza.
El coronel Betancourt, quien es médico especializado en
Administración de Salud, indicó que este sistema que tiene Cuba está
integrado por todos los organismos del Estado, con la participación
de gobiernos territoriales, organizaciones políticas y de masas, con
responsabilidades bien definidas.
Indicó que el país está en capacidad de hacer el diagnóstico del
virus de la influenza A al enfermo y sus contactos, asistirlos en el
propio lugar donde se encuentren y tratar de impedir la aparición de
brotes epidémicos.
"Contamos para ello, como ha dicho Fidel, con una fuerte,
enérgica y previsora Defensa Civil, capaz de darle la máxima
protección a cada uno de nuestros ciudadanos", expresó.