WASHINGTON, 15 de mayo.— Pese a las críticas de grupos liberales y
de derechos humanos, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama,
anunció hoy que mantendrá los tribunales militares para juzgar a los
sospechosos de terrorismo.
En un comunicado el mandatario señaló que reactivará esas cortes
de excepción, creadas por su antecesor en la Casa Blanca, George W.
Bush, lo cual significa un giro en su actuación.
Según el vocero de la Oficina Oval, Robert Gibbs, los tribunales
podrían volver a entrar en funcionamiento en unos cuatro meses,
luego de las reformas, que requieren la aprobación del Congreso.
Tras el anuncio, numerosas agrupaciones, entre ellas la Unión
Americana para las Libertades Civiles (ACLU), cargaron contra el
jefe de Estado quien criticó en reiteradas ocasiones esas cortes
durante su campaña proselitista.
La decisión de Obama coincide con su negativa esta semana a
publicar más fotos de torturas contra prisioneros, que también
provocó una ola de reproches entre grupos liberales.
Mientras, la presidenta de la cámara de representantes, Nancy
Pelosi, y la Agencia Central de inteligencia (CIA) mantienen hoy un
fuerte enfrentamiento en torno al escándalo de tortura contra
prisioneros.
Pelosi negó la víspera que en septiembre del 2002, cuando era la
demócrata de más rango en el comité de Inteligencia de la cámara,
fuera informada sobre el uso de tortura contra los detenidos. Sin
embargo, el pasado mes el líder de ese Comité hace siete años, el
republicano Porter Goss, aseguró que él y Pelosi recibieron la
notificación de que la CIA estaba interrogando a terroristas
importantes, según PL.