Palpitar de emociones

Yaima Puig Meneses

Las calles y plazas de toda Cuba resultaron una vez más pequeñas. El amanecer de este Primero de Mayo sorprendió a millones en los más disímiles lugares, con ojos soñolientos pero miradas firmes.

De experiencias y recuerdos se habló temprano en las calles; también de arrojos y esperanzas.

Colorida y optimista ha sido la marcha en masa compacta por ciudades y poblados cubanos. Banderas, lemas y pancartas, acompañaron el paso arrollador de un pueblo alegre y optimista, que en cada jornada cotidiana demuestra la incondicionalidad de los que aman y construyen por los humildes y para los humildes en cualquier parte del mundo.

También los jóvenes imprimieron emociones y vida a este día de combatividad, reafirmación y alegrías. Junto a ellos gravitó la unidad entre generaciones que se expande y multiplica para reafirmarlos como los más fieles herederos de nuestros principios y conquistas. Para muchos fue su primera vez en las plazas; para otros, no por conocida la experiencia dejó de ser emocionante.

Ha sido un desfile de pueblo todo, una jornada de alegría, de solidaridad, de ideas y voluntades en reafirmación del socialismo, una jornada de invocación a nuestros Cinco Héroes injustamente encarcelados, una jornada de confianza en Fidel y Raúl.

Ha sido un día de orgullo por nuestra resistencia y nuestra fe en la victoria.

Foto: Raúl López

Foto: Jorge Luis González

Foto: Yordanka Almaguer

Foto: Ricardo López Hevia

Foto: Yander Zamora

Foto: Arnaldo Santos

Foto: Jorge Luis González

 

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