Ante el avance de la epidemia de influenza (gripe) porcina en
numerosos países, Cuba ha reforzado la vigilancia epidemiológica en
sus fronteras, los puertos, marinas y aeropuertos, indicó ayer a
Granma el doctor Ángel Manuel Álvarez Valdés, jefe del Programa
de Control Sanitario Internacional del Ministerio de Salud Pública.
Para ello cuentan con un personal calificado y los medios
necesarios para el aislamiento y traslado a centros asistenciales de
viajeros potencialmente sospechosos de padecer esta influenza de
alta transmisibilidad, originada por un virus que, según la
Organización Mundial de la Salud, "no se había visto antes".
El doctor Álvarez Valdés indicó que como parte del incremento de
los controles sanitarios internacionales se ha puesto en marcha una
"actualización permanente" del personal en torno al comportamiento y
evolución mundial de la epidemia, los síntomas de la enfermedad, y
se desarrollan paralelamente "audiencias sanitarias" con todos los
trabajadores de puertos y aeropuertos a fin de elevar al máximo el
saber colectivo.
Los encargados de la vigilancia epidemiológica internacional
conocerán también, antes de que los transportes marítimos o
aeronaves toquen suelo cubano, si ha ocurrido "algún tipo de
incidencia" en los viajeros que van a recibir, que a su llegada
deberán firmar una Declaración de Sanidad en la que consignarán el
país y ciudad de procedencia, si han presentado en los últimos diez
días síntomas de la enfermedad, y si han estado o no en contacto con
personas que la han padecido.
El jefe del Programa de Control Sanitario Internacional del
MINSAP aseguró que esa "trinchera" de nuestro sistema nacional de
salud se encuentra preparada para hacer frente de forma oportuna y
calificada a las eventualidades que se puedan presentar en las
fronteras cubanas. (J.A.O.)