Londres, 30 abr (PL) Un equipo de expertos halló, por primera
vez, evidencias de que los genes involucrados en las interconexiones
cerebrales están implicados en el riesgo de sufrir autismo, publicó
hoy la revista británica Nature.
Investigadores de la Universidad de Pensilvania encontraron
pequeños cambios en genes que están relacionados con el desarrollo
de ese trastorno, el cual afecta el desarrollo cerebral normal de
las habilidades sociales y la comunicación.
Los resultados de la pesquisa se apoyan en el análisis de
muestras de ADN de miles de personas que padecían algún desorden del
espectro autista y de individuos saludables.
Durante el estudio, el equipo estadounidense descubrió una
variante relacionada con el gen CDH10 que está presente en un 65 por
ciento de los casos de individuos con Trastornos del Espectro
Austista (TEA).
Los expertos estiman que si se logra corregir esa falla genética
disminuiría el número de casos en un 15 por ciento.
También los científicos asociaron los TEA a unos 30 genes que
producen proteínas y que desempeñan un papel importante en la
función neuronal.
Otros estudios han sugerido que las conexiones neuronales
anormales son importantes en el desarrollo del autismo, indicó Hakon
Hakonarson, director de la investigación.
Pero este es el primero que halla evidencias de que las
mutaciones genéticas son importantes en el desarrollo de la
enfermedad, añadió el experto.