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La Fiscalía boliviana reveló hoy nuevas pruebas sobre la red
terrorista neutralizada en el departamento de Santa Cruz, entre
ellas la presentación ante la prensa de uno de los presuntos
implicados.
En instalaciones paceñas del ministerio público, las autoridades
permitieron un intercambio con periodistas del recientemente
detenido Juan Carlos Gueder, quien admitió la venta de un arma a
Eduardo Rozsa, extremista abatido el 16 de abril último en el
cruceño hotel Las Américas.
Gueder acusó a otros individuos de respaldar también a la célula,
esgrimiendo que a estas alturas deberían dar la cara a la justicia.
Como parte de las evidencias sacadas del estatus de reserva
otorgado hasta ahora a las investigaciones, el fiscal Marcelo Sosa
presentó además 58 fotografías encontradas en un vehículo ocupado al
grupo desmantelado hace dos semanas.
En las imágenes aparecen algunos de los terroristas con armas de
precisión y rifles automáticos.
De acuerdo con Sosa, las fotos fueron tomadas en hoteles de Santa
Cruz.
Junto a Rozsa murieron en el operativo policial Michael Dwyer
(irlandés) y Magyarosi Arpak (rumano), mientras fueron detenidos
Elot Toazo (húngaro) y Mario Tadik (boliviano-croata).
Los delincuentes internacionales tenían un arsenal de armas y
explosivos plásticos C-4, con los cuales planificaban magnicidios y
violencia separatista en el oriental departamento.
Casi de inmediato, el presidente Evo Morales denunció las
intenciones criminales de la red, criterio rechazado entonces por
opositores, quienes calificaron sus declaraciones de show político.
Poco a poco las pruebas sacadas a la luz pública ratifican las
acusaciones de Morales, señalan legisladores por el Movimiento al
Socialismo y organizaciones sociales.