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Al menos siete personas, incluidos guardias de seguridad, resultaron
heridas hoy en ataques armados en Iraq, mientras en esta capital
cientos de personas acudieron al sepelio de 41 víctimas de los
atentados del miércoles.
Fuerzas de seguridad informaron que cuatro guardaespaldas del
Partido Islámico sufrieron lesiones a causa de la explosión de una
bomba en el sur de la ciudad de Faluja, al paso de una caravana de
autos con dirigentes de esa agrupación por el vecindario de Nezal.
La deflagración también provocó daños al vehículo del líder de
esa formación, agregó una fuente partidista de la provincia
occidental de Al-Anbar, donde se ubica Faluja.
Asimismo, dos civiles fueron heridos durante una acción armada
ocurrida ayer contra un carro de la Policía en el barrio de Al-Quds,
en el este de Mosul, capital de la norteña demarcación de Nínive.
Una tercera persona corrió igual suerte al ser alcanzada por un
artefacto preparado contra una patrulla de soldados estadounidenses
en el área de Al-Jadida, en la citada urbe.
El miércoles, una serie de seis atentados con carros bomba dejó
un saldo de por lo menos 41 muertos y más de 60 heridos, muchos de
ellos musulmanes chiitas residentes en Ciudad Sadr, en el este de
Bagdad, según datos actualizados por la policía.
En medio de la confusión, una fuente del Ministerio de Defensa
reportó 45 muertos y 63 heridos, incluidos mujeres y niños.
Vecinos de esa zona dieron sepultura hoy a los fallecidos en
medio de expresiones de rechazo a las autoridades por la incapacidad
para frenar la espiral de violencia que en los últimos meses ha
golpeado al país, a pesar de estadísticas oficiales muy optimistas.
El sexto y último atentado de ayer se produjo al anochecer en el
oeste de Bagdad cuando un coche bomba voló en pedazos en el área de
Al-Shurta Al-Rabaa, con saldo de cinco heridos.
Con anterioridad, cuatro estallidos de bombas estremecieron
Ciudad Sadr, uno de ellos cerca del mercado Maridi y otro en el
mercado de la ciudad, causando nueve muertos y 72 lesionados.
Las otras dos deflagraciones fueron simultáneas en la calle
Jaffat de la ciudad de Al-Hurriya, también con predominio de
población musulmana chiita, provocando un número impreciso de
víctimas.
Otras cinco personas perdieron la vida y ocho más quedaron
heridas cuando un artefacto artesanal estalló en el área sunnita de
Al-Doura, en Bagdad.