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Una granada de mortero activa estalló y ocasionó la muerte a tres
niños y heridas a igual número al ser manipulada por los infantes en
la provincia de Kapisa, al norte de esta capital, comunicó hoy el
Ministerio afgano del Interior.
Según la fuente, los niños encontraron el artefacto y se pusieron
a jugar con el este en el distrito de Alasay, zona ocupada por
soldados franceses de la Fuerza de Asistencia a la Seguridad (ISAF)
comandada por la Organización del Tratado del Atlántico Norte
(OTAN).
Mientras, el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Frank-Walter
Steinmeier, visitó a los soldados de su país heridos en los
atentados del miércoles, en los cuales murió también otro militar.
En esos ataques de la insurgencia afgana, un soldado alemán murió
y nueve resultaron heridos en la ciudad norteña de Kunduz,
coincidente con la llegada sorpresiva de Steinmeier a Kabul.
El jefe de la diplomacia alemana llegó al destacamento de las
tropas en la populosa ciudad de Mazar-e-Sharif en un avión militar
procedente de Kabul y visitó el centro de atención médica donde son
tratados siete de los militares lesionados.
Hasta la fecha, 32 soldados alemanes murieron desde la invasión
de Estados Unidos en octubre del 2001 a esta nación islámica
centroasiática. Más de tres mil 800 militares ocupan este
territorio.
Los rebeldes afganos anunciaron el inició desde este jueves de
una ofensiva denominada Nasrat (apoyo) en respuesta al incremento de
las fuerzas de Estados Unidos en este país.
Los objetivos de la operación serán contra bases de los
invasores, centros diplomáticos, caravanas militares, representantes
del gobierno y miembros del parlamento, advierte un comunicado de la
resistencia afgana.