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La Editorial venezolana El perro y la rana tiene ya unos mil 466
títulos editados y la emisión de 40 millones de ejemplares, con poco
más de tres años de creada, afirmó hoy su presidente Miguel Márquez.
Significó en entrevista con Prensa Latina que la llegada de esa
institución a la vida cultural del país fue una "respuesta urgente,
necesaria, incluyente, y revolucionaria, a tono con el país que
estamos viviendo y sus políticas de inclusión.
El intelectual venezolano destacó que El perro y la rana es un
instrumento de transformación verdadera de la conciencia, de
enriquecimiento a la sensibilidad y la posibilidad real de
participar en el fortalecimiento de la riqueza simbólica del pueblo.
Riqueza, dijo, que estaba muchas veces secuestrada por la vía del
libro, de la palabra escrita, y no por el saber popular que es
riquísimo, y ahora venimos a fortalecer ese imaginario con nuevas y
más posibilidades de leer.
Surgida en el calor del proceso de cambio, iniciado por el
presidente Hugo Chávez en 1999, la Editorial abarca una amplia
variedad temática que pasa por el pensamiento crítico y político, la
literatura indígena, la poesía del mundo y venezolana y la
literatura infantil.
Márquez destacó que el carácter popular y la voluntad de
democratizar la lectura permiten hoy que los libros vendidos
alcancen valores entre uno y cinco bolívares (entre 0,50 y 2,30
dólares).
Subrayó que con el nuevo plan de lectura anunciado por Chávez
ahora se trata además, de hacer y distribuir los libros en las 56
librerías del estado en todo el país, también trabajar con el
criterio de la formación y los métodos para que los libros sean
leídos y ver su impacto en quienes los leen.
Tenemos la forma de organización, los Consejos Comunales y otros
organismos del estado desde donde esperamos nosotros que esta
metodología elaborada por el país llegue a todos, aseveró.
Al respecto indicó que la labor de la Editorial El Perro y la
rana se multiplicará enormemente y el compromiso aumenta, pues
debemos estar a la altura del reto que se nos presenta y estamos
seguros de que vamos a poder hacerlo.
Tenemos el inmenso deseo, la fe, el compromiso social y político
para cumplir con esa necesitad de tener los libros a tiempo, de
buscar esos textos, las palabras necesarias que son indispensables
para la formación, el goce, la imaginación, la creatividad y la toma
de conciencia, manifestó.