Jóvenes ingenieros civiles cubanos intercambiaron en Santiago de
Cuba sus experiencias del período de adiestramiento en obras o
centros productivos, de suma importancia para su futuro profesional.
En el primer encuentro nacional de este tipo, recibió especial
énfasis la necesidad de asignar tutores capaces y con interés de
trasmitir conocimientos al egresado, ya que no siempre sucede así
cuando son ubicados.
También se debatió sobre la capacitación, debido a que, si bien
muchos acaban de salir de las aulas universitarias, deben encauzar
sus pasos en las especialidades que desarrollarán, bien a pie de
obra, en plantas fijas, como inversionistas, investigadores o en el
sistema de gestión de la calidad.
La ética profesional ocupó la atención de los participantes. Para
Leng Maday Vizcaíno, de la Empresa de Producción Industrial de Villa
Clara, esa cualidad significa velar por la calidad de las
inversiones y los materiales que se destinan a esas, eficiencia y
eficacia para lograr obras duraderas.
Como adiestrada, comenzó hace cuatro años en el Departamento
Técnico de su entidad y hoy se desempeña como especialista de
prefabricados, con un amplio perfil que comprende revisión de
proyectos y cálculos de índices para elaborar la ficha técnica de
las producciones.
Igualmente incluye el control y supervisión de las plantas en el
cumplimiento de la normativa vigente en la actividad de
prefabricados, todo lo cual demuestra la responsabilidad asumida por
jóvenes de este gremio.
Auspiciado por la Unión Nacional de Arquitectos e Ingenieros de
la Construcción de Cuba (UNAICC), el evento contó con la conferencia
magistral sobre el desarrollo de la especialidad desde el siglo XX
hasta hoy, a cargo de Mague Silvio Pérez, Profesor Titular de la
Universidad de Oriente.
En la disertación se conocieron detalles y curiosidades de la
ejecución de obras perdurables, como el Capitolio, el edificio FOCSA,
la Carretera Central y otras que dicen mucho del ingenio de los
profesionales de esta rama.