En
medio de intensos esfuerzos por recuperarnos de los daños causados
por los fenómenos meteorológicos que recientemente azotaron al país
y bajo los impactos de la crisis global que también nos afecta, la
clase obrera cubana, junto a todo el pueblo, se apresta a celebrar
el Primero de Mayo.
Se hace necesario en esta ocasión lograr una movilización sin
precedentes al acto central, que tendrá lugar el propio 1ro. de mayo
en la Plaza de la Revolución.
Frente al descrédito internacional de la economía capitalista,
que en su derrumbe arrastra a la incertidumbre y la desesperación a
miles de personas que pierden sus empleos y son arrojados a la calle
sin contemplaciones; frente a las agresiones del imperio y su
política de bloqueo; frente a todas las provocaciones e intentos de
desestabilizarnos de vendepatrias asalariados del imperialismo;
frente a todas las adversidades, pongamos la unidad como garantía
para vencer.
La presencia de todos nosotros en ese acto será la mejor
expresión del apoyo incondicional a la Revolución y el Socialismo.
Solo la Revolución ha dado a los cubanos justicia y dignidad y la
posibilidad de realizarnos como seres humanos plenos.
No podemos por tanto quedarnos en casa. Hay que tocar cada
puerta, conversar con todos, convocar a todos.
Nuestra fuerza está en la unidad, todo lo que hemos alcanzado
hasta hoy se lo debemos a ella y no podemos vacilar cuando sea
necesario mostrar esa fuerza.
Con la misma convicción de los Cinco Héroes prisioneros
injustamente en cárceles norteamericanas,
¡Vayamos todos al combate que la Patria nos contempla orgullosa!
¡Hasta la victoria siempre!
Secretariado Ejecutivo Nacional