Mahamoud Ali Yousouf, ministro de Asuntos Extranjeros y de la
Cooperación Internacional de la República de Djibouti, dejó
inaugurada hoy en la Habana la nueva sede diplomática de ese país en
Cuba.
En presencia del Canciller Bruno Rodríguez, de la delegación que
participa en la IV Comisión Mixta entre ambas naciones y de
embajadores africanos, el funcionario develó la placa oficial del
inmueble, ubicado en 22 y Séptima, municipio de Playa, e izó la
bandera nacional de Djibouti.
Al escribir sus impresiones en el libro de visitantes, ambos
ministros coincidieron en la significación de este acontecimiento,
para el fortalecimiento de la cooperación y la amistad entre los dos
países y pueblos.
Ali Yousouf saludó a estudiantes djibutianos que se forman en
universidades de la Mayor de las Antillas, entre ellos al joven
Djama Elmi, quien en las próximas horas recibirá el título de Doctor
en Ciencias en Cultura Física, el primero de su especialidad en la
República de Djibouti.
Cuando hace tres años Ayeid Mousseid Yahya presentó sus cartas
credenciales como embajador concurrente de esa nación en Cuba,
entonces con residencia en Nueva York, su Gobierno decidió abrir una
sede diplomática en La Habana, por las excelentes relaciones
bilaterales y porque muchos jóvenes de su país estudian
Medicina en la Patria de Martí.
Djibouti es un país africano pobre, subdesarrollado, que necesita
formar a las futuras generaciones en los campos de la medicina, la
arquitectura, el deporte y en otras disciplinas, esa es la razón de
la presencia de esos educandos en la Isla, declaró el diplomático a
la prensa.
En un inicio, las relaciones con Cuba abarcaron nexos bilaterales
como miembros de Naciones Unidas, del Movimiento de Países No
Alineados, o del Grupo de los 77, pero hace 11 años, se
fortalecieron aún más, con el establecimiento de vínculos
diplomáticos.