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Un atentado dinamitero causó hoy heridas a al menos cuatro soldados
alemanes de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF)
en la provincia norteña afgana de Kunduz, comunicaron fuentes
oficiales.
Esa acción coincidió con la visita a Kabul del ministro alemán
del Exterior, Frank Walter Steinmeier, quien se entrevistó con el
presidente Hamid Karzai y brindará una rueda de prensa.
Según el gobernador de la provincia de Kunduz, Mohamed Omar, los
militares comandados por la OTAN recibieron esas heridas cuando un
atacante estalló la carga explosiva que portaba en el distrito de
Alí Abad. Alemania mantiene unos 700 soldados en Kunduz.
El mando de Estados Unidos reportó por su parte que 10 supuestos
insurgentes murieron durante enfrentamientos con sus tropas y las
afganas en el distrito de Baraki Barak, en la provincia de Logar, a
sólo 80 kilómetros al suroeste de esta urbe.
Mientras, los antigubernamentales afganos advirtieron con desatar
una respuesta masiva en el territorio, después del anuncio por
Washington de enviar refuerzos estadounidenses a este ocupado país
islámico.
De acuerdo con el portavoz de los rebeldes, Zabihula Muyahid,
como Norteamérica y la OTAN quieren enviar más soldados a
Afganistán, los afganos sienten la necesidad de una operación masiva
que los defienda, a ellos y a la libertad de su país.
En mensaje remitido a medios informativos, Muysahid afirma que a
partir del 30 de abril lanzaran la operación Nasrat (victoria),
conformada por emboscadas, ataques y atentados.
También advierte que tomaran como blanco a las fuerzas armadas
invasoras, las embajadas, los responsables del gobierno fantoche,
los diputados, los funcionarios de los ministerios de Defensa,
Interior y de los servicios de inteligencia.