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Bolivia recibió hoy el espaldarazo y la felicitación de la 181
Sesión del Consejo Ejecutivo de la UNESCO en virtud de su éxito en
la batalla contra el analfabetismo, a partir del método cubano Yo si
puedo.
Bolivia se declaró Territorio Libre de Analfabetismo el 20 de
diciembre del 2008 con el apoyo de Cuba y Venezuela en el contexto
de la cooperación Sur-Sur en materia de educación, reseñó un
documento adoptado por el ejecutivo de la UNESCO.
El importante estamento de la Organización de Naciones Unidas
para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) valoró la
experiencia boliviana que sirvió para alcanzar uno de los pilares
del Marco de Acción de Dakar hacia el año 2015.
En una emotiva intervención, la embajadora de Bolivia en Francia,
Luzmila Carpio, hizo referencia a testimonios de los alfabetizados y
agradeció la colaboración solidaria de Cuba y de Venezuela en el
Programa Nacional que emprendió su país.
Recordó que la alfabetización en la nación andina se realizó en
lenguas aimara, quechua y español, prueba inequívoca de la eficacia
del programa Yo si puedo.
Durante sus palabras ante el foro que integran 58 estados
miembros, el embajador de Cuba ante la UNESCO, Héctor Hernández
Pardo, se refirió al movimiento social, encabezado por el presidente
Evo Morales para enfrentar el flagelo del analfabetismo.
En 33 meses más de 800 mil personas fueron enseñadas a leer y
escribir en ese país suramericano.
En nombre de mi país, y especialmente de los pedagogos que con
amor y esperanza respondieron al llamado de Dakar, deseo expresar
nuestra satisfacción por haber apoyado esta hazaña en la educación
que ha escrito el pueblo de Bolivia, dijo el diplomático.
Fuentes consultadas por Prensa Latina, resaltaron que el ejemplo
de Bolivia, y de la solidaridad prestada por Cuba y Venezuela,
contrasta con los intensos debates realizados durante las jornadas
del Consejo Ejecutivo.
La UNESCO admitió en sus debates en París que muchos países no
podrán cumplir con el objetivo previsto en Dakar de aumentar para el
2015 el número de adultos alfabetizados en un 50 por ciento.
Igualmente, se constató que el panorama internacional indica que
los países ricos pretenden, bajo la justificación de la crisis
económica global, eludir sus compromisos y disminuir sus
contribuciones a la educación en el mundo.