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Juristas bolivianos respaldaron este sábado la demanda de la Fiscalía de
poner bajo prisión preventiva a funcionarios y militares del
gobierno del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, acusados por
los crímenes de octubre de 2003.
De acuerdo con el principal abogado de las víctimas, Rogelio
Mayta, la medida está encaminada a evitar que 11 ministros y cinco
militares de entonces escapen de la justicia, tal y como hizo
Sánchez de Lozada.
El otrora mandatario (1993-1997 y 2002-2003) huyó a Estados
Unidos para eludir su responsabilidad en el caso de los más de 60
muertos y 400 heridos dejados por la represión policial a una
protesta en defensa del gas, suceso llamado Octubre Negro.
Tomando una iniciativa del ministerio público, nos adherimos a su
solicitud de revisar las medidas cautelares, en aras de impedir una
eventual fuga, explicó Mayta a la prensa.
Además de Sánchez de Lozada, otros cuatro involucrados salieron
clandestinamente de la nación andina, entre ellos los ex ministros
Carlos Sánchez Berzaín y Jorge Berindoague.
Según el letrado, debe actuarse para garantizar que los acusados
estén en el juicio previsto.
Autoridades bolivianas emitieron un pedido de extradición a
Washington del presidente, además de enviar una orden de captura a
la INTERPOL para sus allegados, gestiones infructuosas.
Los otrora funcionarios que estarían sujetos a la prisión
preventiva son Yerko Kukoc, Adalberto Kuajara, Mirtha Quevedo, Guido
Añez, Javier Torres, Hugo Carvajal, Erick Reyes, Dante Pino, Jorge
Torres, Roberto Claros, Gonzalo Rocabado, Juan Veliz, Oswaldo
Quiroga y Luis Alberto Aranda.