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El Plan de Contingencia para América del Norte (integrado por
México-Estados Unidos-Canadá), se mantuvo este sábado activado con el fin
de hacerle un cerco a la influenza para evitar mayor propagación en
el área.
El director del Centro de Control de Enfermedades (CCE), con sede
en Atlanta, Estados Unidos, Richard Besser, admitió que el caso
mexicano es el que requiere mayor atención por la cifra de
afecciones registradas.
Precisó que la cepa del virus que afecta a esta nación es la
misma de los casos que se han notificado en Estados Unidos.
Según investigaciones, el virus causal de la enfermedad es
resultado de la mezcla de los genes de un virus de la gripe de los
cerdos y de otro que afecta a seres humanos.
Besser dijo que se trabaja con el gobierno de México, el de
Canadá y científicos de varias partes del mundo para seguir
analizando la situación.
El Plan de Contingencia para América del Norte, no representa una
alerta máxima en el exterior o la restricción de viajes de mexicanos
a Estados Unidos o Canadá, ni la prohibición del paso de productos o
mercancías.
Ayer, el oficial mayor de la Secretaría de Relaciones Exteriores,
Julio Camarena, explicó que entre las medidas preventivas se
estableció una red de alertas que pueden ser activadas en casos
necesarios, dirigidas a mexicanos dentro y fuera del país.
Aunque, dijo, la población objetivo son trabajadores temporales,
indocumentados, viajeros y turistas.
El titular de Salud Pública, José Ángel Códova, precisó el
viernes que
hasta la noche del jueves había 60 fallecimientos con cuadros
similares a los de la influenza.
De ellos 20 derivan de esta enfermedad y están plenamente
comprobados. Los otros 40 siguen siendo analizados, precisó.
Afirmó que las pruebas realizadas en laboratorio "han permitido
identificar plenamente el tipo de virus; asimismo, se conocen ya los
antivirales efectivos para combatirlo, los cuales están avalados por
la Organización Mundial de la Salud."