Con la primera graduación hoy de Masters en Bioética formados en
Cuba y con un plan de estudios autóctono, la ciencia cubana está
mejor preparada para enfrentar los retos morales que enfrenta la
sociedad.
José Ramón Acosta, coordinador académico de la maestría expresó
que los 15 egresados de este curso poseen una amplia formación la
cual les permite abarcar todos los aspectos que se incluyen en la
disciplina, los relacionados con el medio ambiente, la asistencia
médica y los descubrimientos de las ciencias naturales.
El también especialista del Instituto de Ciencias Básicas y
Preclínicas Victoria de Girón, aseguró que entre los principales
retos de la bioética en la Isla se encuentra perfeccionar el
humanismo y la calidad de la atención de salud.
Las afectaciones sufridas por el período especial han dejado
secuelas en la conducta de parte del personal que presta servicios
médicos, agregó.
Otro desafío consiste en proyectar a nivel internacional la
óptica cubana sobre esta disciplina.
Acosta citó el ejemplo de José Martí, quien desde finales del
siglo XIX, casi una centuria antes de que se conociera el vocablo
bioética, habló de naturaleza perseguida, de equilibrio del mundo y
refiriéndose a la reforestación, dijo que la mejor medicina es la
que precave.
Entre los entendidos en la materia contemporáneos, Acosta
mencionó a Agustín Lage y sus trabajos sobre economía de las
ciencias, a Jorge Núñez y sus investigaciones sobre la sociedad, la
ciencia y la tecnología y los de Carlos Delgado, quien escribió el
libro La bioética como un nuevo tipo de saber.
A los graduados en esta primera edición se les sumarán otros 25
que se forman en la actualidad y la Universidad de La Habana libró
la convocatoria para un nuevo curso de este tipo.