PINAR DEL RÍO.— Con la reactivación de 205 naves y el propósito
de volver a sobrepasar la barrera de los 200 millones de huevos en
el 2009, la avicultura pinareña da muestras innegables de
recuperación, a solo medio año de que dos poderosos huracanes
perjudicaran el 77% de su infraestructura y provocaran una drástica
caída de la producción.
A pesar del largo inventario de daños —que incluyó la pérdida de
500 000 ponedoras y averías en las dos fábricas de pienso—,
considerado como el peor golpe sufrido por la rama avícola desde su
fundación en 1964, el intenso movimiento de reanimación emprendido
en la provincia ha logrado en poco tiempo darle un vuelco a la
situación.
"Aun cuando no se han podido rehabilitar las 93 naves que se
derrumbaron completamente, hoy acumulamos 5,5 millones de huevos por
encima del plan", asegura Víctor Fidel Hernández, director de la
Empresa Avícola.
Incluso el envío hacia Ciudad de La Habana, que quedó suspendido
ante el descenso de la producción, llegó a 6,6 millones de unidades
en marzo pasado.
"Estos resultados están dados principalmente porque se han
alcanzado niveles de eficiencia por encima de lo previsto, con
indicadores que no se lograban desde el 2003", explica Víctor Fidel.
Entre los factores que influyen en ello, destacan las actividades
de manejo llevadas a cabo, las favorables condiciones del tiempo y
la incorporación de lotes de ponedoras.
"Además, hemos apreciado que una parte de las aves sufrió un
proceso de ‘muda forzada’ (procedimiento para la extensión del ciclo
productivo realizado normalmente de manera artificial) a partir de
las condiciones naturales a las que estuvieron expuestas debido a
los ciclones.
Tras el paso de los huracanes, la producción de Pinar del Río,
que hasta ese momento estuvo oscilando entre los 18 y los 20
millones de huevos al mes, se redujo a menos de la tercera parte.
"No obstante, hasta en los días más críticos se logró garantizar
el consumo normado de la provincia sin tener que solicitar ayuda a
otros territorios", subrayó el funcionario.
Actualmente se trabaja en la recuperación de esas instalaciones.
Esperamos tenerlas de alta antes de diciembre, afirma Víctor Fidel.
Sin embargo, advierte que no será hasta el 2010 que repercutan de
manera notable en la producción.