Obama recorrió Langley, en Virginia, donde conversó con varios
miembros de esa institución de espionaje, entre ellos su director,
Leon Pannetta.
Según PL, la visita coincide con la publicación, por parte del
gobierno, de documentos que narran las tácticas de tortura usadas
por miembros de la Agencia contra detenidos, aprobadas por la
administración de George W. Bush.
La disposición del gobierno de Obama de no llevar a ningún
culpable a la justicia causó enojo y frustración entre
organizaciones civiles.
Esta es una de las de-silusiones más profundas de este Ejecutivo,
que ignoró los crímenes cometidos por ex funcionarios
gubernamentales, señaló el Centro para los Derechos
Constitucionales.
Por su parte, otra agrupación cuestionó la decisión de la Casa
Blanca al señalar que con ella los culpables quedan impunes de
graves crímenes.
También la Unión Americana de Libertades Civiles exigió el
nombramiento de un fiscal especial para analizar el tema y
determinar claramente quién autorizó y llevó a cabo las torturas.
Sin embargo, el ex director de la CIA, Michael Hayden, estimó que
la divulgación de los memorandos resulta peligrosa para el país.
De acuerdo con un reporte del diario The New York Times publicado
hoy, la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA)
torturó 266 veces a dos sospechosos de pertenecer al grupo Al Qaeda,
según un memorando del departamento de Justicia, fechado en el 2005,
el cual señala que agentes norteamericanos utilizaron la técnica del
ahogamiento simulado para interrogar a los reos Abu Zabaydah y
Khalid Shaikh Mohammed.