Como una referencia de altísima jerarquía en la cultura cubana
calificó Miguel Barnet, presidente de la UNEAC a Nicolás Guillén, en
el coloquio que la Fundación que lleva el nombre del poeta de El
son entero dedicó al Aniversario 50 de la Revolución.
Al doctor Pedro Pablo Rodríguez, reconocido historiador,
correspondió presentar el vínculo indisoluble entre la creación
guilleniana y la obra revolucionaria, a partir de las contribuciones
periodísticas del bardo.
Se refirió particularmente a los artículos y crónicas reunidos en
los tomos de Prosas de prisa, que vieron la luz en buena
medida gracias a la paciente labor del biógrafo de Guillén, Ángel
Augier.
Guillén evadió el costumbrismo barato, en la suya hay una prosa
cubanísima, que a la vez se imbrica con el mejor castellano, subrayó
Rodríguez. Esto es algo que hay que estudiar, enfatizó, pues debe
servir de orientación al periodismo que necesitamos en estos
tiempos.
Asistieron al coloquio una nutrida representación de la
intelectualidad artística y literaria, y Nicolás Hernández Guillén,
presidente de la Fundaciòn Nicolás Guillén.