La Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América
(ALBA) concertará principios y criterios de las naciones que la
integran para ser expuestos en la llamada V Cumbre de las Américas.
Así lo consideraron los panelistas de la Mesa Redonda de la
televisión y la radio cubanas, quienes analizaron hoy las
perspectivas e interrelación de ambos eventos.
Tendrá lugar la cita del ALBA el 16 de abril en Cumaná, estado de
Sucre - noroeste venezolano-, con la asistencia prevista de los
presidentes de Honduras, Manuel Zelaya; Nicaragua, Daniel Ortega;
Bolivia, Evo Morales; Ecuador, Rafael Correa; Paraguay, Fernando
Lugo; y representantes de Cuba y Dominica.
El Presidente de Bolivia Evo Morales, anunció que llevará al ALBA
la proposición de exponer de conjunto en la Cumbre de las Américas
que se adopte una resolución para que Estados Unidos levante el
bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba, país excluido
de la cita del sistema interamericano desde 1962 por presiones de
EE.UU.
Se recordó en el programa que el ALBA surgió en 2004 con la
concertación de acuerdos de cooperación entre Cuba y Venezuela.
Después se sumaron otras naciones. En el lapso transcurrido se ha
avanzado en tratados y resultados económicos, comerciales,
culturales, educacionales y de salud de beneficios mutuos para los
pueblos integrados.
La analista Marina Menéndez explicó que en Puerto España, capital
del archipiélago caribeño de Trinidad y Tobago y otras islas, tendrá
lugar del 17 al 19 de este mes la quinta reunión de la Cumbre de las
Américas, reunión de 34 jefes de estados y de gobiernos del
hemisferio, a la que asistirá Barack Obama, recién electo presidente
de Estados Unidos.
El profesor Luis Suárez ubicó las raíces de las cumbres de las
Américas bajo la administración de Ronald Reegan, y recordó que la
primera de ellas se efectuó en 1994, en Miami, bajo la
administración de William Clinton, cuya agenda incluía nuevo
concepto de seguridad interamericana, la asistencia de 34 naciones y
la exclusión de Cuba.
También se refirió a las tres siguientes reuniones, y en especial
a las regenteadas por el ex presidente George W. Bush, que enfatizó
en la imposición de la incompatibilidad de sistemas
económico-políticos divergentes de la llamada "democracia
representativa", como excluyentes para integrar la organización de
Estados Americanos (OEA).
Insistió el experto en que, aunque se hayan descarrilado los
objetivos estadounidenses del Libre Comercio (ALCA) que intentó
imponer a través de las cumbres y otras gestiones paralelas, esas
intenciones no han desaparecido del escenario.
La periodista Marina Menéndez precisó que en la cuarta cumbre, en
Mar del Plata, Argentina, se constató la regencia de nuevos tiempos
en América Latina y la negativa al ALCA de naciones como Venezuela,
Brasil, Uruguay y el propio país sede, con la creciente oposición de
movimientos populares, diputados, intelectuales y hasta empresarios.
Recordó que desde el martes también sesionará en Trinidad la IV
Cumbre de los Pueblos, donde representantes de organizaciones
gremiales, estudiantiles y de otros sectores, debatirán estrategias
populares para afrontar la crisis global en los ámbitos económico,
alimentario, ambiental, energético, social, cultural y de
gobernabilidad.
El analista Renato Recio analizó la agenda informada de la Cumbre
de las Américas, en las que, dijo, sobresalta la intención oficiosa
de evitar conflictos entre participantes, pero, afirmó, será
inevitable que se planteen temas discrepantes de las tradicionales
posiciones estadounidenses y la realidad que afrontan los pueblos.
La gran consigna de la referida cita es "promover la prosperidad
humana", pero esta, dijo Recio, no se logra a través del
neoliberalismo; también se tratará sobre seguridad energética y
sustentabilidad ambiental, entre otros temas que exigirán el
reconocimiento de quiénes han sido los verdaderos responsables de
las crisis actuales en las áreas citadas.
Trascendió que EE.UU. anunció haberse llegado a consenso sobre el
proyecto de declaración final del citado evento, pero expertos
insisten en que ese controversial documento pudiera sufrir cambios a
partir de los debates que se originarán in situ, como traslucen
discrepancias públicas expuestas por mandatarios de naciones
participantes.
En el foro radiotelevisivo, el periodista Reynaldo Taladrid citó
resultados de encuestas de importantes medios investigativos en
EE.UU., en las que el 65 por ciento de norteamericanos consultados
están de acuerdo en que se levanten restricciones de viajes de
norteamericanos a Cuba y 71 por ciento estimó que se deben
restablecer relaciones diplomáticas.
Añadió que en Miami se produjo una caravana de residentes que
pedían el levantamiento del bloqueo económico, comercial y
financiero contra Cuba y el restablecimiento de relaciones normales
entre ambos países.